En la Casa de la Décima de Pinar
Nos reporta el hermano poeta Lorenzo
Suárez Crespo desde la Casa de la
Décima Celestino García de Pinar del
Río, las actividades de ese proyecto cultural comunitario en este onceno mes
del año
Un momento del diálogo poético en el
Ranchón.
La palabra décima tiene el diverso magnetismo de
atraer tradiciones, crónicas históricas, sociales y en esencia el poder
espiritual de los poetas y su sentido de pertenencia.
Desde el centro vital en que se convierte el Ranchón
del Guamá cada sábado, este 11 de noviembre tuvo significativa convocatoria que
solo este mes puede mostrar. En él el centenario del natalicio del poeta
improvisador Aniano Coro Cordero (Entronque
de Herradura, 17 de noviembre de 1917 a 13 de dic. 1979), toda una
leyenda en la memoria popular no solo de Vuelta Abajo, sino del ámbito
nacional. Pero más aún, el cumpleaños de otros poetas que apostaron en este
encuentro por unir sus cantos al recuerdo, siendo ellos otros hijos de
noviembre.
En suma veintitrés poetas que acortaron distancias
desde el Este al Oeste de la geografía vueltabajera para colmar el Ranchón de
versos, amor y gratitud, pues las huellas del presente en el repentismo han
sido precedidas por otros juglares que tuvieron en la estrofa mágica su brújula
musical como asidero de sus sentimientos de cubanía.
Esta vez, desde las 5 de la tarde, profesionales
como Geovany León, Julio Pablo Travieso y Adriel Ceballos departieron con los
poetas aficionados ungidos por la apasionada vocación que solo puede inspirar
el repentismo.
Dos plegables fueron presentados para la ocasión;
uno con la obra de Aniano Coro Cordero y otro con los poetas que cumplen años
en noviembre.
Los espacios del repentismo no estuvieron exentos
del diálogo poético, el pie forzado, la seguidilla, las tonadas y el piropo
cantado, sino que alternaron con la música campesina y el mágico convite al
baile.
Gracias, Noviembre, por dar a la luz la luz misma
convertida en vocación: música de cuerdas, voz de poetas, esencia espiritual.
La gentileza de Lorenzo nos permite ofrecer una
muestra de las décimas recogidas en el plegable de Aniano Coro Cordero:
HERRADURA
Las
espinas de la vida
agujerean
mis rosas,
qué
tristes las mariposas
con
el pesar de la herida.
Al
emprender la partida
mis
pétalos se doblegan,
a
la nostalgia se entregan
los
momentos más felices
y
dejan sus cicatrices
hondos
pesares que llegan.
Herradura,
tierra buena
que
me dio pan y cobijo,
siempre
en mí tendrás un hijo
como
abeja a su colmena.
Aquí
me vio la serena
luna
cantando hasta el día,
aquí
la sabiduría
de
mis guajiros anhelos
le
dio a mi lira sus vuelos
en
noches de canturía.
VENGO
Vengo
desde los mogotes
donde
la brisa en su calma
teje
sueños a la palma
y
a la décima en sus brotes.
Los
promontorios islotes
que
se elevan sobre el valle
parecen
en su detalle
camellos
que se han dormido
y
el sol con cinto encendido
se
le ha prendido del talle.
LA MÁQUINA DE COSER
¿Cuánto tiempo hace que cose
esa máquina de usted...?
Yo de soltera no sé,
de casada lleva doce.
Tiene golpes muy feroces
para alargar la puntada,
una hebra muy delgada
bota por la delantera
y es porque la lanzadera
la tiene un poco gastada.
EL ROBO DE LAS DOS YAGUAS.
Pacheco, si yo me entero
que dos yaguas valen tanto,
por Dios que no las levanto
dos metros de su lindero.
Y si yo lo considero
que usted se iba a poner bravo,
de mi delito me alabo
y después que yo las traje,
le hubiese evitado el viaje
dándole los dos centavos.
VIÑALES
Viñales, potro del día
que domé con mis cantares
sobre tus tiernos ijares
se grabó mi poesía.
Te recuerdo todavía
en toda tu nitidez
y ahora que en la vejez
me bendice tu recuerdo,
laten en mi lado izquierdo
recuerdos de mi niñez.
DEL AUTOR DE ESTA RESEÑA:

RECIENTES DE LA CASA DE LA DÉCIMA:
SOBRE ESCRITORES DECIMISTAS DE ESTA PROVINCIA:
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