domingo, 28 de octubre de 2012



En el Rincón guaimareño
de la décima el antropólogo
Jesús Guanche Pérez

Desde Guáimaro, capital de la décima escrita por mujeres, sede del Grupo Décima al filo, nos llega esta noticia enviada por Jorge Moreno-Aureoles Naranjo, representante de la escritora Odalys Leyva Rosabal
 Rincón guaimareño de la décima. Foto: Jorge A. Naranjo Naranjo


La visita del destacado antropólogo Jesús Guanche Pérez en la ciudad de Guáimaro del 12 al 18 de octubre, trajo alegría y satisfacción para los creadores del municipio más oriental de la provincia de Camagüey. Realizó un amplio periplo por el municipio de Guáimaro, que incluyó la localidad de Martí, allí interactuó con la comunidad, guiado por la promotora cultural y especialista de tradiciones de
la Casa de Cultura, la Licenciada Jezabel Naranjo.

Por cuatro días el Rincón guaimareño de la décima hospedó al mejor antropólogo de Cuba, al decir de la crítica, investigador con una treintena de libros publicados, pertenece a la Fundación “Fernando Ortiz”, es Vicepresidente de la Academia de Ciencias de Cuba, Doctor en Historia y Doctor en Ciencias y profesor emérito de la Universidad de la Habana.

 Realizó dos importantes conferencias, participó en la Peña literaria “Motivos” de la librería de Guáimaro. En el Rincón guaimareño, se realizó una actividad en su honor donde participaron los escritores Mirian Estrada, Diusmel Machado, Randoll Machado, Jorge Luis Arias Reina, Desiderio Borroto, los artistas de la plástica Lisnoy Machado, Manolito Acosta y Carlos Gondres, el dúo “Asacris” y el público invitado.

Esta vez los anfitriones fueron Omayda Rosabal y Delbey Leyva, padres de la escritora Odalys Leyva y el pequeño Miguel Ángel Moreno-Aureoles, quienes le entregaron al investigador un ejemplar del libro Los Guevos de Machu Pichu, Teatro Malarico y Otras Representaciones, publicado por el Frente de Afirmación Hispanista de México, A. C.




viernes, 26 de octubre de 2012



Peña de Alamar llega
a su encuentro 1 000

El lunes 29 de octubre alcanzará dicha cifra este espacio de cultura comunitaria donde nació el Grupo Ala Décima y que se realiza semanalmente en la biblioteca Tina Modotti desde hace 19 años


La peña semanal de la biblioteca Tina Modotti (
calle 162-D número 333 entre 162-C y 3ra., Zona 1, Alamar, municipio de La Habana del Este) arribará el lunes 29 de octubre a su encuentro número 1 000, luego de haber cumplido este espacio de cultura comunitaria, en julio pasado, los 19 años de existencia.

La sistemática reunión surgió en el séptimo mes de 1993, como saludo al aniversario 40 del asalto al cuartel Moncada, a resultas del trabajo de extensión realizado durante muchos años por la mencionada institución bibliotecaria con intelectuales residentes en la localidad, con apoyo de los cuales se propuso contribuir a la proyección de la cultura, en su más amplio sentido, a favor de la población.

Así nació la peña, fundada por los periodistas Luis Hernández Serrano y Pedro Péglez González, y actualmente coordinada por Carlos Castro Sánchez, también colega de la prensa escrita. Con su inicio la cita asumió la celebración de cada cumpleaños del Comandante en Jefe Fidel Castro, que desde el 13 de agosto de 1990 venía realizando la biblioteca Tina Modotti.


El espacio se ha desarrollado cada lunes a las 3 de la tarde —“a la hora en que mataron a Lola”, como apuntó jocosamente en su visita de hace años el también periodista José Alejandro Rodríguez—, a veces en las salas de la mencionada institución, pero fundamentalmente en sus áreas exteriores, y también ocasionalmente en otras locaciones del municipio de La Habana del Este, por solicitudes hechas a la biblioteca.

En uno de esos encuentros (7 de febrero del 2000) se fundó el Grupo Ala Décima, que desde entonces ha tenido aquí su sede y el escenario para sus principales momentos, entre ellos las premiaciones del concurso nacional Ala Décima.

Como muestra de la concepción cultural integradora de esta peña, vale repasar los temas e invitados de sus más recientes cuatro lunes, dentro del programa local por el Día de la Cultura Cubana: Fueron sus huéspedes la atleta Dalisdeivis Rodríguez, ganadora de medalla de oro en los pasados Juegos Paralímpicos de Londres; Elaine Vilar (en la foto), joven poetisa ganadora del IV premio nacional de glosas Indio Naborí; Aldo Pérez, dramaturgo, acabado de regresar de una misión de dos años en Venezuela; y el tema de la Crisis de Octubre, con la participación, entre otros, del poeta Ángel Gutiérrez, que en aquellos días de 1962 estuvo movilizado como dirigente juvenil en la provincia.


Versión original en Trabajadores





martes, 23 de octubre de 2012



Una tarde cada
mes, para recordar

La tertulia De puño y letra, conducida por el poeta Osvaldo Padrón, miembro del Grupo Ala Décima, anima cada primera tarde sabatina de Bauta, provincia de Artemisa

Un momento del más reciente encuentro de ese espacio. De izquierda a derecha, Osvaldo Padrón y sus escritores invitados, Modesto Caballero y Juan Carlos García Guridi, todos miembros del Grupo Ala Décima.



Texto y fotos: Omar Ríos

Como todos los primeros sábados de cada mes, se llevó a cabo el 6 de octubre a las 2.00 pm en la biblioteca municipal bautense, el Taller Literario “De Puño y Letra”, dirigido por Osvaldo de la Caridad Padrón, eminente hacedor de cultura para la comunidad.

En esta ocasión, se contó con la presencia de dos invitados de lujo: Modesto Caballero Ramos, poeta, narrador y promotor cultural, y Juan Carlos García Guridi, poeta e investigador literario. Ambos amantes de la poesía, y en especial de la décima y el repentismo; este último considerado por algunos como “arte menor”, lo cual se niega contundentemente por estos artistas venidos de Alamar, La Habana, y la nueva provincia de Mayabeque respectivamente.

Caballero Ramos informó el desarrollo del Grupo Ala Décima, del cual es fundador con otros ocho vecinos de Alamar, al este de la capital, y que ahora cuenta con 36 miembros, y varias filiales en el país. Los logros en concursos nacionales e internacionales, dieron la posibilidad de esta maravillosa ampliación por toda Cuba, pero el camino no fue fácil. Con un premio en metálico obtenido por uno de los miembros del Grupo en un certamen internacional, se compró a través del Ministerio de Cultura un equipo de computación, con el que lograron atraer el beneficio de un sitio web (www.peglez.blogspot.com) para aumentar sus posibilidades de divulgación a la vez que recibían también mucha información útil a sus designios literarios.


El resultado del proceso de madurez normal, los fue convirtiendo en ganadores de muchos lauros, entre los cuales cinco han hallado su lugar en los Premios Iberoamericanos de Décimas, otros en Premio Cucalambé, por solo enunciar algunos. La publicación de folletos por esfuerzo propio del Grupo, ha sido otra tarea que demuestra la calidad artística de sus miembros.

Ala Décima convoca a concursos donde se admite a todos los poetas del país sin participar sus miembros, nada más que como parte del jurado. De esta forma se ha logrado una renovación de la décima con poetas jóvenes, dándole mayor salud a esta.

Una faceta importantísima de Caballero Ramos es la novela policial, donde su experiencia militar en su época activa dentro de la investigación criminal, le brindó las ideas para llevarlas al papel, cambiando los nombres de lugares y sujetos implicados, tanto victimas como criminales, pero dejando los nombres reales de aquellos que a diario luchan por mantener la tranquilidad ciudadana. Muchos de sus textos han sido editados, con los correspondientes premios a la labor que atesora y divulga para beneplácito de los lectores amantes de este género.

Con la parsimonia que genera su presencia, varias obras de la cosecha de este multifacético artista fueron escuchadas con el interés lógico que despiertan los trabajos de una calidad suprema. Con aplausos más que merecidos, terminó sus confesiones este poeta, que prefirió dirigir el tiempo de su pensión a hacer lo que siempre le gustó: escribir sobre todo aquello a lo que tiene acceso, como la naturaleza, las vivencias diarias, la amistad, y sobre todo, el amor.

Tocó el turno a Juan Carlos García, un poeta con la rara virtud de aquilatar la obra de otro, repitiendo de memoria estrofa a estrofa lo escuchado, y dando su opinión técnica sobre cada una. Una gama de autores fue presentada al público en voz de este investigador infatigable, departiendo con los presentes la temática de la décima, y recordando a un poeta bautense, muerto en la sazón de su existencia, poco divulgado, pero con una prolífera obra de calidad extrema en poesía oral improvisada: Homero Montesinos.

Juan Carlos aclaró a los asistentes que la décima, otrora concebida como de natura española, fue hija de Portugal allá por el año 1526, hasta que cruzó sus fronteras para ampliar su espectro en la vecina España, y de ahí a sus colonias. Cuba la asimiló rápidamente, y Bauta ha sido un pilar importante en su difusión y creación. Muchos artistas de nuestra Patria Chica han probado la gloria de los medios en general, como Dilio Morales padre, y su hijo Gilberto “Guambín”, quien con otros artistas bautenses han creado una Escuela de Repentísmo, con lo que se logra un relevo asegurado para esta vertiente literaria.

Varios temas de su autoría compartió Juan Carlos con el agradecido grupo de oyentes, que luego pasaron a ser activos en la presentación de sus propios trabajos, convirtiéndose el Taller en verdadera fiesta de la décima. Con la emoción de una tarde maravillosa de poesía, décima y calor humano, se despidieron viejos y nuevos amigos, con la confirmación de un pronto encuentro.


Tomado de Martianos




miércoles, 10 de octubre de 2012



Desde Sancti Spíritus

Grupo Toda luz y toda mía:
“El Indio nos anda dentro”


Los decimistas espirituanos también aportaron un emotivo espacio dentro del amplio programa de celebración por el cumpleaños 90 de Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí

El Grupo Toda luz y toda mía, de poetas decimistas de Sancti Spíritus, que cumplirá un año el próximo mes de noviembre, tuvo también su momento de tributo dentro del amplio programa por el cumpleaños 90 de Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí. La presidenta de esta agrupación, Merari Mangly, poetisa, diseñadora y editora, colaboradora nuestra y representante del Grupo Ala Décima en ese territorio, nos lo narra:


El Indio nos anda dentro




Tema de septiembre que inició con el testimonio de Guillermo González, El Rey de la Tonada y actual director de La Parranda Espirituana, talento artístico invitado al espacio; inició el homenaje al 90 cumpleaños de Jesús Orta Ruiz. El recuerdo de los momentos en que El Indio escuchó tocar a nuestra Parranda, invocó al hombre de alto sentido del amor, extensivo a los amigos como parte de su familia.

El saludo de la familia Naborí, desde sus tres hijos, a los espirituanos fue entregado y de aquí partimos al acostumbrado comentario de libro, esta vez fue sobre El retorno del quinto mago, en voz grabada de Alba María Orta Pérez, su autora, quien tuvo la cortesía de dirigirse a Toda luz…Fue la presencia familiar cercana, su China, invitada a compartir con los decimistas y amigos del género en Sancti Spíritus.

La voz de Naborí declamando la primera décima del clásico Canto a la décima, fue escuchada por el público que hizo silencio absoluto como tributo al momento de escuchar su cálida y pausada voz..

Pedro Juan Medina, el escritor invitado del mes, en dos momentos de lectura, compartió su décima escrita, comenzó con un texto que escribió a partir de una lectura de poesía de El Indio:


CASA QUE MUERE DESPACIO

…Hoy gravita la ciudad
que yo habité de niño…

Jesús Orta Ruiz


Mi casa habita en el centro
de una ciudad confundida
por el mar, donde aturdida
una voz corre a su encuentro.
Esta ciudad vive adentro
de mí. Pero ya la casa
no existe, porque ahora pasa
inadvertida y silente.
Es mi hogar esa demente
muchedumbre que me abraza.

Otra ciudad se levanta
amargamente. Destruye
su pasado. Prostituye
la verdad, aunque no hay tanta
entre sus dedos. A cuánta
multitud no le ha mentido.
Mi casa habrá perseguido
aquella ciudad de amianto.
Mi casa muere de espanto.
Yo con ella me suicido.


Sumada al tributo a Naborí, otra invitada, la Historiadora de la Ciudad de Sancti Spíritus, María Antonieta Jiménez Margolles, Ñeñeca, contribuye con Toda luz… en el intento de conservar la tradición de la décima. Su lectura de espinelas circunstanciales de autores espirituanos de la primera mitad del siglo pasado y que ella bien protege en su oficina de Patrimonio; sorprendió a los tertuliantes, quienes agradecieron con un aplauso y sonrisas.

La décima sobre el puente entre la historia y la cultura, esta vez, dedicada también al 52 aniversario de los CDR. El poeta Reinol Cruz dio lectura a una de los poemas de El pulso del tiempo, de Naborí, de aquí el  texto Poema de los comités de defensa.
  
El momento del humor en la décima fue también dedicado al Indio. Luis Toledo, integrante de La Parranda Espirituana, declamó décimas humorísticas anónimas que incluye la tradición oral. Sailí Alba, narradora e investigadora, también leyó una muestra de las décimas de Chanito Isidrón, quien fuera amigo de Naborí.

La Parranda Espirituana cerró el homenaje y el público agradeció el espacio.
Esto sucede en el espacio sociocultural Toda luz y toda mía, siempre al cuidado de la décima.


MÁS SOBRE ESCRITORES DECIMISTAS ESPIRITUANOS HACIENDO CLIC AQUÍ:
SANCTI SPÍRITUS



martes, 9 de octubre de 2012



Desde Santa Clara

Cinco gajos tiene
el árbol de Mariana

Celebrado el primer lustro de vida
de la tertulia
La décima es un árbol
 Varios de los creadores que participaron en la cita de cumpleaños. De izquierda a derecha los repentistas Héctor Peláez y José Manuel Silverio, la investigadora Amor Benítez, el improvisador Nelson Lima, el poeta Isbel Díaz, autor de este trabajo, y Mariana Pérez.




Por
Isbel Díaz Torres, miembro del Grupo Ala Décima, en representación de la dirección de la agrupación para este encuentro



Con la amenaza constante de la lluvia, que por esos días bañaba la entrañable ciudad de Santa Clara, un grupo de amantes de la poesía llegamos la tertulia
La décima es un árbol para celebrar su quinto aniversario. En la ocasión, su sede habitual, el Museo de Artes Decorativas de esta ciudad, abrió sus puertas a un nutrido grupo de invitados y artistas, que acudieron al llamado de la poetisa, investigadora y promotora cultural Mariana Pérez Pérez.

Mariana fundó este espacio el 21 de septiembre de 2007. De entonces acá ha celebrado unos sesenta encuentros, y ha tenido como invitados a más de 50 personalidades, entre artistas e investigadores. Pero quizás su mayor logro ha sido conformar un grupo fiel de amantes de la décima en el corazón de la capital villaclareña. Eso pude corroborarlo al ver la sala abarrotada de personas esa tarde, y otras tantas asomadas por las ventanas abiertas.

Un ambiente de confraternidad y mutua admiración se respira siempre en los ambientes “decimísticos”, y esta vez no fue la excepción. Tuve el alto privilegio de conocer y compartir con dos excelentes poetas repentistas camagüeyanos: Héctor Peláez y Nelson Lima, quienes unieron su verbo con otros tres improvisadores de Santa Clara (José Manuel Silverio, Eduardo Cruz, y Felipe Alberna), para homenajear a Mariana y su ya importante tertulia.

Como de una fiesta se trataba, la anfitriona tuvo el buen tino de traer a escena un exquisito conjunto de música tradicional. No uso el adjetivo “exquisito” de modo festinado: los jóvenes de la Brigada José Martí que conforman el Grupo Raíces dieron muestras de haber asimilado en profundidad el arte que ejecutan, de dominar con rigor sus instrumentos, y de conocer verdaderamente la música de que son herederos. No pude menos que admirarlos, sobre todo considerando que siendo tan jóvenes, han puesto su talento a favor una de las aristas a veces menospreciada de nuestro arte popular más autóctono. Ellos mismos, por supuesto, además de sus números (siempre con una interesantísimo trabajo en las voces), acompañaron después a los repentistas, momento en que hicieron gala de su virtuosismo, sobre todo en las intervenciones del laúd.

La tertulia de Mariana, como ella mismo siempre deja claro, no privilegia ninguna vertiente de la décima (oral o escrita). Incluso, pienso yo, logra por momentos la fusión de ambas expresiones. Quizás ese sea el caso del “Catálogo rimado” presentado la ocasión por el poeta y editor Edelmis Anoceto, también colaborador de la tertulia.

«El catálogo rimado constituye un producto de creación colectiva (poesía ecfrástica) en torno a las piezas del Museo. No conocemos de otras acciones similares, por lo que consideramos este constituye una experiencia novedosa e interesante, en la cual se combinan las artes visuales y la poesía. El proyecto contribuye a la difusión de la décima, tanto oral como escrita, creada no solo por escritores y repentistas reconocidos, sino también por talleristas aficionados que, en contacto con aquellos, van ascendiendo peldaños en el manejo de la rima y la métrica.»

Esas son parte de las palabras que introdujeron la mínima selección (2007-2012) que conformó el Catálogo Rimado. Por supuesto, también se presentó, como es habitual, una obra de arte a la que los poetas presentes cantaron.

La promotora e investigadora Amor Benítez, del Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado, acudió a la celebración del aniversario de “La décima es un árbol”, para brindar el apoyo de su institución a la iniciativa del centro de la isla. De igual modo, el Grupo Ala Décima (del cual Mariana Pérez es activa integrante) estuvo presente para felicitar el espacio y hablar de la labor que realiza a favor del desarrollo de la estrofa de diez versos.


Los contertulios de Mariana pudieron adquirir, además, el último número de la revista Signos, fundada por Samuel Feijóo en 1969, y que actualmente es dirigida por Manuel Martínez Casanova y editada por el ya mencionado Edelmis Anoceto. Las palabras “subiditas de tono” del presentador, el escritor Otilio Carvajal, introdujeron esta última edición de la antológica revista, dedicada esta ocasión al humor y al sexo en la cultura popular cubana.

Tarde agradable y feliz, salpicada por la lluvia y los octosílabos cadenciosos de nuestra décima, sirvió para agradecer este empeño. Cada vez los defensores de la cultura cubana nos articulamos más, crecemos en red de solidaridad, nos influimos mutuamente. Es estimulante pensarnos como árboles que medran año por año, echando gajos de arte y amistad. El de Mariana ha aportado cinco gajos a este bosque. ¡Enhorabuena!





Palabras introductorias del encuentro

Por Mariana Pérez Pérez, fundadora y conductora de esta tertulia, y representante del Grupo Ala Décima en Villa Clara



«…a partir de hoy, rendiremos homenaje a Leoncio Yanes, a Naborí, Ramón Roa, Chanito Isidrón... y a tantos otros defensores de la cubanía a través de “la estrofa del pueblo cubano” —calificada así, según se dice, por el poeta del siglo XIX José Fornaris—, así como a todos los que en nuestra lengua, y hasta en otras, hacen de la décima un patrimonio poético humano, muy a pesar de sus detractores, que siempre existen.» (21-9-2007)

La cita pertenece al texto con el cual dejamos inaugurada esta tertulia, hace hoy cinco años exactamente. Aquella tarde, de la cual no hay testimonio fotográfico ni grabaciones, se reunió un pequeño grupo de amigos y familiares, en el patio de este Museo de Artes Decorativas, con mucho entusiasmo y más nervios, para iniciar un trayecto que ya está cumpliendo un lustro. Nadie pensó entonces —creo—que este proyecto recorriera un camino tan largo; ahora miramos hacia atrás como si estuviéramos tratando de recordar el sueño de la noche anterior —tantas cosas han sucedido—, pero es una realidad vivida, sufrida y disfrutada; por suerte, hemos tenido la previsión de guardar en un sitio web sus avatares, porque el tiempo continúa pasando y la memoria resulta débil para almacenar cada uno de los momentos de estos primeros sesenta encuentros.

No voy a detenerme en cifras, basta con decir que hemos contado con cerca de cincuenta invitados: poetas escritores, poetas repentistas y críticos; nunca se privilegia a unos en detrimento de otros, porque aquí cada quien ocupa un puesto de honor. Tampoco han sido olvidados los que ya no están entre nosotros: Leoncio Yanes, Samuel Feijóo, Emilio Ballagas, Joaquín Díaz-Marrero Torres, René Batista Moreno, Chanito Isidrón, Evelio Ruano López, Estanislao “Cuco” Menéndez y, por supuesto, nuestra patriota y benefactora de la ciudad Marta Abreu de Estévez, han recibido el homenaje oportuno.

Cada mes ha estado presente la historia de la décima y la mención de grandes personalidades vinculadas, en mayor o menor grado, con ella: poetas españoles de los Siglos de Oro (Vicente Espinel, Lope de Vega, Luis de Góngora, Miguel de Cervantes y la mexicana Sor Juana Inés de la Cruz) o contemporáneos como Rafael Alberti. Por supuesto que nunca faltaría José Martí. También nos hemos referido a Nicolás Guillén, Fina García Marruz, y muchos otros cubanos, junto con poetas que mantienen viva la estrofa en Chile, Panamá, Guatemala, El Salvador, México y Estados Unidos de América.

Sin dudas, lo más difícil ha sido sostener la edición del Catálogo rimado que, como siempre he dicho, no es un producto literario perfecto, sino un taller para el desarrollo de quienes nos adentramos en los secretos de la décima. Mes a mes, hemos corrido en busca de algún lugar donde nos hagan el favor de imprimir unas pocas copias; y eso, después de llamar muchas veces a los autores para corregir defectos, de pedir las imágenes y datos al Museo, de procesarlos y conformar el catálogo; más tarde se prepara la versión para el sitio digital. Ya vamos por 58 números (faltan los correspondientes a julio y agosto). Lo más importante de la tertulia y del Catálogo rimado —a nuestro modo de ver— es que contribuyen a mantener activa la mente y estimulan la creación en personas de la tercera edad (la mayoría de los autores); ello, aunque algunos discrepen, ayuda a su calidad de vida.

Quiero agradecer, primeramente, al Museo de Artes Decorativas por haberme dado la oportunidad de crear este espacio que tantas satisfacciones nos produce (aunque a veces haya provocado lágrimas, como el 28 de noviembre de 2009 con las décimas de Yamil Díaz).También debo expresar mi agradecimiento a: Dirección Provincial de Cultura (Nelys Valdés, Serguei Pérez Pérez, Mariví, Marvin, Nidiolis y Eduardo); Centro Provincial del Libro y la Literatura (Fidel Tejeda y todo su equipo de trabajo); Centro Provincial de la Música “Rafael Prats”; Dirección Municipal de Cultura de Santa Clara; librerías “Pepe Medina” y “La Piedra Lunar”, así como a todos aquellos que, a título personal, han cooperado en algún momento con esta tertulia. Creo que ya se ha dicho la esencia, ahora, que continúe esta gran fiesta de la décima.

Muchas gracias.





LOS PREMIOS FUERON:



MENCIÓN: "Tradición", de Pedro Luis González Domínguez (Catálogo Nº 52)



TRADICIÓN

Yo vi en una palangana
y en una jarra, señores,
detalles y pormenores
de la tradición cubana.
La mujer, en la mañana,
de su lecho al levantarse
empleaba para asearse
el agua que, previamente,
en tan bello recipiente
colocaba al levantarse.

En el cuarto pernoctaban
y si pudieran hablar
nos íbamos a enterar
cuántas veces las vaciaban.
Sus servicios reclamaban
mucho los recién casados;
y en estudios realizados
claramente se refleja
que en el cuarto de la vieja
apenas eran usados.




TERCER LUGAR: "Añoranzas con bibelots", Olimpia Pombal Duarte (Catálogo Nº 48)



AÑORANZAS CON BIBELOTS

Bibelots de dulce aliento,
expresión de un genio artista
que en el crisol de una arista
fundió belleza y talento.
¿Quién no ha visto ese momento
de lúdrico paganismo
cuando un niño ve en sí mismo
el dedito que allí, justo,
lo espera con tanto gusto
y sin ningún aforismo?

Y aquí están: el del chupete
que nos mira socarrón,
el que aprieta el biberón
y el que usa como tete
su pie suave y regordete;
el que duerme bocabajo
y dormido, rubio y majo,
levanta las posaderas.
¡De qué diversas maneras
su candidez me distrajo!

Están también las gemelas
—desgreñadas y sonrientes—
como amorcillos lucientes
de los otros centinelas.
Yo, feliz cual castañuelas
regreso el tiempo y los veo
moverse, andar; su gorjeo
mueve saber la existencia
de una perenne inocencia
en la que confío y creo.




SEGUNDO LUGAR: "Leyendas del Museo", Caridad González Sánchez (Catálogo Nº 49)



LEYENDAS DEL MUSEO

Ruido de menudos pasos
por la silenciosa casa.
¿Un suspiro la traspasa?
Suenan tres aldabonazos.
Clara ya no tiene abrazos
sólo es presencia intangible,
sólo es un sueño imposible
de encaje y tul carcomido.
Misterio. Clara se ha ido
para siempre. ¡No es posible
que se haya ido y no esté!
¿Y entonces, de quién los pasos?
Suenan tres aldabonazos
en la puerta. ¿Y el café
que aún humea? ¡Pero el té
ya servido! ¿Quién la espera?
¿Quién la llama desde afuera?
¿Y Clara? ¿Por qué está triste?
Clara no está. Ya no existe
en los cuartos primavera.

Suenan tres aldabonazos
y la ciudad se despierta.
hay tres toques a la puerta
y el ruido de algunos pasos.
Se han marchitado los lazos
de los tapetes. ¿Persiste
la neblina? ¿No existe
la magia que la acunara?
Es Clara, señor, es Clara.
Clara está triste, está triste.

Llueve. Hay luz en el pozo
y un aleteo que vive
bajo el gotear del aljibe
con un duelo quejumbroso.
Llueve. Hay luz en el pozo.
La puerta vuelve a gemir.
¿Quién se va sin nunca ir
y de noche se enmascara?
Es Clara, señor, es Clara,
y nadie le quiere abrir.




PRIMER LUGAR: "Madame de Pompadour en una silla de Versalles", Leonardo Albeo Valdés Ferrer  (Catálogo Nº 58)



MADAME DE POMPADOUR
EN UNA SILLA DE VERSALLES

Una maravilla. Pieza.
Un busto. Una cortesana.
El brillo, la porcelana
perpetúa la belleza
de la amante —no es princesa—
del Rey. Descubre el matiz
la carnada del desliz
amoroso. Su detalle
alza la voz de una calle
en la ciudad de París.

Carnal deseo. La Ley
fue vulnerada en secreto
por su hermosura. Irrespeto
de la Madame con el Rey.
A la sombra de la grey
se amaban. En una silla
de Versalles, ella brilla
con derechos toda plena
y a sus contrarios condena
a morir en la Bastilla.





El jurado fue integrado por Lorenzo Lunar Cardedo y Liany Vento García. Por razones éticas yo no participé en la selección final, ni supe de los premios hasta el momento de su anuncio por el jurado en la tertulia, aunque sí tengo dos décimas finalistas para el Suplemento Anual.







 


Muestras de la obra poética de Mariana Enriqueta Pérez Pérez, pueden verse mediante los siguientes enlaces con el blog Álbum nocturno y la antología on line Arte poética. Rostros y versos, ambos del poeta salvadoreño André Cruchaga. Varios estudios realizados por ella aparecen en nuestra sección Decimacontexto: Polizón en la aljaba de Eros, sobre la décima de amor escrita en Villa Clara. Las albas rumorosas, acerca del libro Jiras guajiras, de Samuel Feijóo. La décima cubana durante las guerras de independencia: los poetas de la guerra, interesante aporte sobre ese período. La décima escrita en Villa Clara, sobre la poesía concebida en estrofas de diez versos en esa provincia.

Visite el sitio web de su tertulia La décima es un árbol

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA DÉCIMA EN ESTA PROVINCIA HACIENDO CLIC AQUÍ:
VILLA CLARA




domingo, 7 de octubre de 2012

Desde Matanzas


Naborí en el corazón
de su Universidad

III Coloquio Día de la Décima Hispanoamericana


Ampliado de Trabajadores




Nuevamente la Universidad Camilo Cienfuegos de Matanzas le abrió sus puertas a Jesús Orta Ruiz, en esta ocasión a través de las ponencias, intervenciones y debates que caracterizaron al reciente Coloquio Día de la Décima Hispanoamericana, que organiza por tercer año consecutivo la Cátedra de Estudios que lleva su nombre.

En horas de la mañana el poeta e investigador Fidel Antonio Orta Pérez, hijo del poeta, en las palabras de la apertura al encuentro, rememoró de manera muy emotiva la trayectoria del Indio Naborí, nombre con el cual se dio a conocer el notable improvisador.

La obra poética del también Premio Nacional de Literatura fue abordada por la emoción y la visión crítica de las jóvenes estudiantes Lianet Fundora, Jeidi Suárez y Yenli Lemus, quienes demostraron que en las obras del poeta permanecen aún muchos conocimientos, amor y enjuiciamiento social en espera de una lectura aguda y cómplice de los estudiantes universitarios.

Experiencias investigativas en torno a diferentes aspectos de la estrofa nacional hicieron referencia a la importancia estratégica de los certámenes competitivos en la promoción de las vertientes escrita y oral, la labor que desarrollan las villas de la décima y las tertulias que organizan cuyas actividades explicaron Raúl Cordero de Máximo Gómez y Martín Domínguez del municipio de Martí respectivamente. Así mismo Pedro Péglez, ganador del Concurso Iberoamericano Cucalambé y Presidente del Grupo Ala Décima, significativa agrupación que radica en Alamar, y Merari Mangly, gestora del proyecto Toda luz y toda mía, de Sancti Spíritus, refirieron el papel de los grupos poéticos en la promoción de la estrofa y en la cohesión del movimiento decimista. Ambos poetas compartieron su producción literaria con los estudiantes invitados al Coloquio.

La socióloga Patricia Tápanes, estudiosa de la improvisación cubana,  intervino para presentar la multimedia Concierto de las multitudes, que contiene la controversia entre Naborí y Valiente en el estadio de Campo armada, la producción corresponde al sello Bis Music y Cubarte.

La sesión matutina concluyó con la presentación de El retorno del quinto mago, obra de Alba María Orta Pérez, quien explicó las motivaciones iniciales y el interés de proyectar la vida y obra de su padre desde los testimonios, las anécdotas familiares, las referencias literarias sobre sus textos, junto a fotografías y cartas que le imprimen al libro un sello personal. La autora, sus hermanos Fidel Antonio y Jesús refirieron recuerdos, poemas y otros detalles creativos sobre el intenso quehacer naboriano, momento esencial y emotivo que incorporó nuevos elementos a la matanceridad y a la cubanía desde el recinto universitario.


En horas de la tarde los jóvenes universitarios recibieron a teatro lleno a los representantes de las provincias de Pinar del Río, La Habana, Mayabeque, Sancti Spíritus y la provincia sede. La Cátedra concedió la categoría de Miembro Honorario a los hermanos Alba María, Fidel Antonio y Jesús Orta Pérez (foto superior), también a los poetas Pedro Péglez, Orismay Hernández, Tomasita Quiala y a los promotores Martín Domínguez y Ángel Rodríguez.


La tarde se volvió más íntima con las mejores expresiones de la poesía repentizada, la huella del poeta recorrió de forma emotiva cada uno de los diálogos líricos, primero con los niños Anamaris Gil Peña y Eriennis González, luego desde los ingeniosos piropos al estilo de Emiliano Sardiñas, las minicontroversias de Héctor Luis Alonso y Sindy Manuel Torres, Ricardo González y Cristian Campiña, Irán Caballero y Orismay Hernández, hasta la impronta mágica de Tomasita Quiala con su peculiar  pie forzado. Tales variantes de la oralidad poética conmovieron a un público “tal vez desconocedor” de tan genuina muestra de la tradición decimista, pero conocedor del lenguaje poético, capaz de apreciar hasta los últimos detalles lo que transcurrió en el escenario, atento a cada chispazo lírico, presto al aplauso sincero y abierto, señas indiscutibles de que los jóvenes también pueden disfrutar del arte inigualable de su tradición.




Versando
al verso
encendido




Hermano PPG: quiero hacerte llegar este pasaje del III Coloquio de la Décima Hispanoamericana. Este momento de atraer la tradición decimista a (desde) la universidad, logra prender la llama del verso oral improvisado y la décima escrita. Ejemplo del primero fue el emotivo instante en que Tomasita Quiala Rojas, en medio del escenario y a teatro repleto, nombró suya la Universidad Camilo Cienfuegos de Matanzas, a partir de que Carlos Chacón, al cuidado de la Cátedra de Estudios sobre la Décima Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí, le hizo entrega de la distinción de Miembro de Honor. Ante esto, respondió esta mujer:


Vale el verso de Chacón
y vale el certificado,
y vale el amor sagrado
que me tiene esta región.
Vale que mi corazón
se irise en su vena aorta,
y vale esta instancia corta.
Quiero alegría, no duelo,
hoy bien sé que desde el cielo
nos bendice Jesús Orta.


Pero no fue todo. Estaba sobria La Quiala con un cigarro en la mano y pidió que alguien le prestara el fuego para encenderlo y tú, mi hermano Péglez, subiste y encendiste el cigarro de Tomasita. Ella, ciertamente poeta gigante, nos dijo que “tengo 51 años, y llevo 49 haciendo lo que me da la gana”. Sonrisas desde el público aplaudieron a tan cubanísima improvisadora quien; a capella, improvisó (feliz redundancia) en declamación esta décima que transcribo y que he titulado, junto a la foto que te adjunto y que hice de ese momento:


VERSANDO AL VERSO ENCENDIDO

Me va a encender un amigo
el cigarro que yo traje.
Vaya luz en su lenguaje,
vaya amor, en su postigo.
Es alguien a quien bendigo,
alguien de mucha vergüenza.
Este cigarro, no piensa
si se lo fuma un artista,
y lo enciende un periodista,
debe salir en la prensa.


Así, hermano PPG, son las emociones que traslada la poesía a través del cauce arterial de la espontaneidad. Tuya y de la décima, tu hermanita MMC.






miércoles, 3 de octubre de 2012



Cumpleaños 90 de Naborí

Para seguir descubriendo al bardo

Al cierre del amplio programa de homenaje, su tierra natal fue sede de la premiación del concurso de glosas que lleva su nombre, ganado por la veinteañera Elaine Vilar y con mayoría de jóvenes finalistas


La lluvia asomó por San Miguel del Padrón, pero vio a los contertulios reunidos en el Museo para recordar a Naborí en el aniversario 90 de su natalicio, y cedió el paso enseguida a una tarde de sol. A cien metros de allí, en el parque que lleva su nombre y abre al visitante las puertas del municipio, el perfil del poeta pareció agradecerle desde su imponente mural con el paisaje de la otrora finca Los Zapotes, su cuna rural hoy urbanizada.


Bien escogida la localidad que lo vio nacer el 30 de septiembre de 1922 con el nombre de Jesús Orta Ruiz. Bien escogida ahora para una de las citas de amoroso cierre a la secuencia de encuentros que en numerosos países hispanohablantes y en toda Cuba, lo rememoraron del modo mejor: redescubriéndolo en su proverbial bondad, su fidelidad a los humildes, su vocación integradora, la significación de su imprescindible obra poética, su talento para poner a un alto nivel estético lo llamado popular y lo llamado culto, la verticalidad militante de su ejercicio periodístico de largos años, la utilidad de sus aportes en la ensayística, matizada siempre de un inconfundible aliento martiano.

Todo septiembre fue una agenda de tributo inabarcable en pocas líneas, pero en la que vale destacar el espacio teórico y de intercambio artístico-literario que como es costumbre le dedicó la Universidad de Matanzas, coordinado por la devoción del profesor y poeta Carlos Chacón; el ciclo que hilvanó María Eugenia Azcuy para la Casa de la Poesía de la Oficina del Historiador de La Habana, abarcando en cuatro días casi todas las facetas de este grande de nuestras letras; y el foro interactivo que enlazó a creadores de varios países, llevado a cabo en la sede del Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado.

Aquella tarde de San Miguel, en la peña Indio Naborí, conducida por la poetisa Bertha María Gómez —foto a la derecha, presidenta de la filial del Grupo Ala Décima en ese municipio—, Pablo Armando Fernández, Premio Nacional de Literatura, evocó al homenajeado en su grandeza creadora y humana. El profesor Roberto Manzano presentó con fervor el volumen Una parte consciente del crepúsculo, sonetos de Orta Ruiz, editado por el Proyecto Sur que dirige Alex Pausides, quien acudió con varios escritores del Comité Organizador del Festival Internacional de Poesía de La Habana, los cuales ofrecieron sus versos al público y al Indio. Entre las personalidades asistentes se encontraba Alberto Núñez Betancourt, director del periódico Trabajadores.

El complemento musical estuvo a cargo del grupo Los amigos, de música campesina, y la cancionera Odalys Cruz, casualmente hija del emblemático poeta decimista holguinero Gilberto Cruz.

Uno de los hijos de Naborí, el también poeta Fidel Antonio Orta, junto al narrador Pablo Bergues, de la UNEAC municipal, y el novel artista de la plástica Enrique Guisado, tuvieron la encomienda de entregar los premios del IV concurso nacional de glosas Indio Naborí. El jurado —presidido por Odalys Leyva Rosabal e integrado demás por Isbel Díaz Torres y Pedro Péglez González— concedió la condición de finalistas al tunero Bartolo Miguel Pupo, la holguinera Yoenia Gallardo, y los jóvenes capitalinos Leonardo Estrada, Lilia Aurora Machado, Giselle Lucía Navarro y Yunier Corso, mientras dio mención a Oscar Álvarez y otorgó el premio a la veinteañera Elaine Vilar (en la foto), ambos también habaneros, esta última con Parábola de Ariadna ensangrentada, poema en dos de cuyos versos trasciende acaso intuitivamente el férvido sentido del tributo: Descubro al bardo, corola / en las escamas del pez.



MIEMBROS DEL GRUPO ALA DÉCIMA
QUE PARTICIPARON EN ESTE ENCUENTRO:


De Naborí, nuestro padre espiritual, hemos publicado los siguientes poemas de su autoría en estrofas de diez versos y más información sobre su obra:



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