domingo, 22 de octubre de 2017

XII Encuentro Décima al filo. Resumen


Si la mujer extiende el vaso de beber

Culminó la edición 12 de la cita organizada por la agrupación homónima de las creadoras de esta disciplina y considerada la más significativa de su vertiente escrita. El Gran Premio del X Concurso Décima al Filo lo mereció Ana Rosa Díaz Naranjo, de Las Tunas

 En el Parque Constitución, tras inaugurar oficialmente el evento, un grupo de los escritores y repentistas participantes, procedentes de cinco provincias, honraron la historia patria ante el obelisco que la recuerda. Al centro, Odalys Leyva, presidenta del Grupo Décima al filo.

Fotos enviadas por Odalys Leyva
Ampliado de Trabajadores

…cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra
con la miel de su cariño la obra es invencible.
José Martí

Guáimaro, como otras ciudades cubanas, es sagrada. Allí, en 1869, se discutió y aprobó el primer cuerpo legal de la República en armas, y en ese contexto Ana Betancourt de Mora proclamó la emancipación de la mujer. En el Museo de la Constitución, enclavado en el espacio que ocupara la vivienda de José María García, donde sesionó el cónclave, puede mostrarnos todavía el historiador Desiderio Borroto hijo, como único testimonio tangible que perdura, el tinajón de la residencia, de cuya agua se presume hayan bebido Céspedes, Agramonte y los restantes patricios, tal vez en vasijas alcanzadas amorosamente por manos femeninas.

En esa acogedora urbe sesionó, en las vísperas del Día de la cultura cubana, la edición 12 de los encuentros anuales Décima al filo, considerados por muchos como la cita más significativa centralmente dedicada a la variante escrita de la estrofa poética inherente a nuestra identidad, concilios emprendidos desde el 2002 por la agrupación homónima de mujeres decimistas que en ese territorio tiene sede y que lidera la reconocida poetisa Odalys Leyva Rosabal, Premio Iberoamericano Cucalambé 2008.

 La inauguración se efectuó en el Parque Constitución, junto a los pobladores que allí se congregaron. A la derecha en la imagen, Odalys Leyva.

Con la participación de creadores de cinco provincias —Camagüey, Las Tunas, Holguín, Sancti Spíritus y La Habana—, el respaldo de otras agrupaciones y el invaluable apoyo de la Dirección Municipal de Cultura de Guáimaro y de la vanguardia artística y literaria de la región, el encuentro homenajeó como de costumbre a dos creadores —siempre una mujer y un hombre—: los poetas Ana Herminia Rodríguez, de Velasco, Holguín, y Benito Estrada, de Camagüey; rindió tributo a Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí, en el aniversario 95 de su natalicio, y ofreció la actuación de sus participantes a diversos sectores de la población.

Alumnos de una apartada escuela primaria, vecinos de una barriada, artistas aficionados del patio y pobladores en general con libre acceso a las presentaciones, recibieron el aliento fraterno artístico-literario de esta suerte de cruzada decimística que tuvo también su sesión de intercambios teóricos y presentaciones de libros, a la cual se incorporaron los dos escritores más recientemente galardonados con el Premio CucalambéCarlos Esquivel y Alexander Aguilar—, quienes incluyeron el evento guaimareño en su gira por varios municipios para ofrecer una muestra de su libro reconocido.

 En el Museo Municipal, también conocido como Museo de la Constitución, Odalys dio inicio al espacio teórico del programa.

 De izquierda a derecha, Carlos Esquivel y Alexander Aguilar, escritores que obtuvieron con un poemario en coautoría el Premio Cucalambé en julio de este año, realizaron con este motivo una gira por varios municipios, y quisieron incluir en el periplo a la cita guaimareña.

 Carlos Esquivel lee textos de su libro escrito junto a Alexander Aguilar, como parte de la sesión teórica del encuentro.

 Seis autores que han merecido el Premio Iberoamericano Cucalambé asistieron al encuentro teórico. De izquierda a derecha Carlos Esquivel, Pedro Péglez González, Diusmel Machado, Alexander Aguilar, Odalys Leyva y Miguel Mariano Piñero.

Decisivo como siempre fue el aporte del especialista literario del territorio, el poeta Diusmel Machado EstradaPremio Cucalambé 2010—, de la atenta familia Leyva Rosabal y sus entusiastas vecinos, en la realización de esta agenda de empeños culturales comunitarios, que contó igualmente con grupos musicales del terruño, preñados de talentosos jóvenes, con lecturas de los reconocidos escritores puertopadrenses Frank Castell y Jorge Luis Peña, y con los emblemáticos poetas repentistas camagüeyanos Héctor Peláez y Nelson Lima. En toda la agenda participaron además los presidentes de otras dos agrupaciones: Miguel Mariano Piñero, del Grupo Nacional de Escritores Rurales, y Pedro Péglez González, del Grupo Ala Décima.

 El Rincón Guaimareño de la Décima resultó pequeño para las varias tertulias que allí se realizaron, con la participación de noveles talentos locales de la música.

El programa culminó con la premiación de la edición 10 del certamen de la décima escrita por mujeres —del que tomaron parte no solo cubanas, sino también autoras de otros países hispanohablantes—, cuyo principal lauro lo alcanzó la poetisa, narradora y actriz Ana Rosa Díaz Naranjo, de Las Tunas, por su cuaderno El mundo no es el mundo, mientras otras ocho escritoras recibían lauros colaterales, según veredicto de un jurado integrado por los poetas Miroslaba Pérez, Mirian Estrada y Marcelo Leal.

 Al final de la última velada, el Rincón Guaimareño de la Décima acogió la premiación del X concurso Décima al filo, para cuadernos de décimas escritos por mujeres. Marcelo Leal leyó el acta, junto a las otras dos integrantes del jurado, en compañía de Odalys y los presidentes de otras dos agrupaciones: el Grupo Nacional de Escritores Rurales y el Grupo Ala Décima.

 De manos de Odalys Leyva recibió los regalos correspondientes al Gran Premio su ganadora, la poetisa, narradora y actriz Ana Rosa Díaz Naranjo.

Versión original en Trabajadores:



Los Premios Décima al filo

Gran premio Décima al Filo a la obra "El mundo no es el mundo", de la escritora Ana Rosa Díaz Naranjo, de Las Tunas, Cuba.

Premio Más allá del silencio a la escritora venezolana Ángela Desiree Palacios con la obra "Décimas, sólo décimas".

Premio del Grupo Ala Décima a la obra "Piel adentro", de Yelaine Martínez, de Las Tunas, Cuba.

Premio La ceiba en flor a la obra "Rasguños insondables", de Elvia Rodríguez Carvallo, de Yaguajay, Sancti Spiritus.

Premio del Grupo Toda luz y toda mía a la obra "Frutos rojos", de Ana Herminia Rodríguez, de Velasco, Holguín.

Premio Décima Fiebre a la obra "Piel adentro", de Yelaine Martínez, de Las Tunas, Cuba.

Premio Mundo nuevo a la obra "Las malditas diferentes", de Martha Rosa Fernández, de las Tunas, en este momento de visita en España.

Premio Perros ladrándole a Dios a la obra "La vita é bella" de Luisa Oneida Landín, de La Habana.

Premio del Grupo de Escritores Rurales a la obra "Oscilaciones de la luz", de Rubiseida Rojas, de Velasco, Holguín.

El jurado decidió entregar una mención a la obra "Reflexiones de una mujer en soledad", de Mirtha Pupo Santiesteban, de Velasco, Holguín.

El jurado expresó en la premiación que fue un trabajo difícil por la calidad de los poemas recibidos.

Odalys Leyva Rosabal, presidenta del Comité Organizador, expresó que se quedaron fuera de concurso algunos trabajos, pues llegaron después de la deliberación del jurado, tal vez por problemas de las comunicaciones, siendo estas las obras que respondían a los seudónimos Tormenta, Morphine Epiphany, Angelys, así como la obra "Me preguntas". Igual quedaron descalificadas algunas obras que no respondían a las bases del concurso pues se pasaban de la cantidad de estrofas requeridas.

Expresó además que el Comité Organizador del evento Décima al filo, buscando una fecha adecuada para el desarrollo de este, ha decidido realizar el evento de 2018 en los primeros días del mes de febrero, en el marco de las actividades dedicadas a la  fundación de la ciudad de Guáimaro, por lo que la convocatoria continúa abierta. Los trabajos que no concursaron si las autoras lo desean pueden entrar en concurso.

Se recibieron obras de Cuba, Venezuela, España y Argentina; llegaron luego trabajos de Uruguay y Brasil.

El Comité Organizador del concurso Décima al Filo felicita a las ganadoras.



La ganadora del Gran Premio

ANA ROSA DÍAZ NARANJO, más conocida como Albita (Las Tunas, 1973) atesora una obra en versos publicada en libros, revistas, espacios digitales y antologías, así como el plegable Invocaciones al infinito, y su libro Pasos en el borde, dado a la luz por la tunera Editorial Sanlope. Ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos el premio Flores del alma del 2008, y en el 2005, el premio especial del Grupo Ala Décima al mejor cuaderno de autora joven en el II concurso nacional Décima al filo, por su cuaderno Endechas del no elegido. En el 2008, en la cuarta edición de ese certamen, actuó como jurado. Su obra lírica ha trascendido nuestras fronteras y puede apreciarse en la antología on line Arte poética, del poeta salvadoreño André Cruchaga. En nuestros archivos, además, sus poemas Galimatías, Insostenible la muerte, Inventario de derrotas, Sin declives y Confidencias, reprensiones y profecías del alma de una Lilith después de haber perdido su erudición. Su formación integral en literatura, artes escénicas y música le facilitaron cumplir exitosamente su misión de dos años con una delegación cultural cubana en Venezuela.

Ofrecemos su cuaderno ganador del Gran Premio Décima al filo:


El mundo no es el mundo

El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo.
Debo justificar lo que me hiere.
No importa mi ventura o mi desventura.
Soy el poeta.

Jorge Luis Borges


PLEGARIA EN POS DE LA SALVACIÓN

La calma el amor el odio la calma la calma…
Samuel Beckett

El humano: postraumático síndrome de la creación, arrojo, desolación de mudada en el errático abandono de Dios, ático donde cuelgan los perfiles destalonados de Aquiles y no hay guerras ni Patroclos, solo malandrines locos regurgitando misiles.

El Edén se hizo fracaso, herencia, racionalismo. Nosotros tras el abismo como un ensueño de paso. ¿Quién puede esgrimir el mazo para aclarar nuestra historia si soportamos la noria, el aluvión, la estampida, esta suerte carcomida que no deja escapatoria?

Somos pecado, egoísmo, osamenta detestable, ¿error de Dios?, muy probable: Dios se ama mucho a sí mismo y cree el burdo espejismo de sus propias creaciones. Hombre, elixir de naciones, no escupas sobre tu hermano, elude el rumbo profano de serpientes y escorpiones.

Fuimos dos gotas de lava, germen de un mismo volcán, el desarraigo de un clan que en temor se degradaba, Dios su epicentro guardaba para domeñar la urgente rebelión de una serpiente y fuimos maleficencia, desnudez, concupiscencia, llanto, penuria, vertiente.

Olvidamos la semilla del Edén, su plenitud, corrimos tras el alud para sembrar otra orilla, ni siquiera mi costilla logró que el tiempo expulsara nuestro lío, la algazara dejó prendida a esta tierra sus fumarolas de guerra y un dios dormido en mi cara.

No quisiera verte friático, paralítico ante el sueño de erigirte, sin empeño en tu voz, con ese estático sentimiento que cromático nos subyuga a la falacia. Latimos sin diplomacia, dando garrote a las redes que hilvanan en las paredes nuestra intuición en desgracia.

Hombre, salva la virtud, no renuncies a este fuego que se apaga con tu ego si le niegas altitud, su aparente lasitud esconde luces y aristas, inquietas, tan imprevistas como el tiempo —dios reacio, sin rostro— que echa despacio su maldición, no desistas, perdimos eternidad, encarcelamos la suerte. Hoy el tiempo anuncia muerte, tú y yo sólo pravedad. Hay conjuros de hermandad para salvarnos, no es tarde, somos dioses, no un alarde de los dioses que ayer fuimos. Esta vez, sin desarrimos, ¡que la gloria nos resguarde!


EXHORTACIÓN

Que el mundo no es el mundo.
Que el cielo no es el cielo,
sino el rincón del crimen
más negro, negro, negro.
Miguel Hernández

Después de la petulancia y tanto desasosiego el corazón se hace lego en el eje de la instancia.
No fundes en abundancia el temor al desamparo, no te mires tras el faro que esconde la insensatez cuando el mundo es el revés, la muerte misma, un disparo.

El creador, los anarquistas, las putas y los delfines van dementes —son motines de noches posmodernistas. Si vienen los alquimistas a instarte cambiar de vuelo, ruégale a Dios que el desvelo no te conlleve al fracaso, el tiempo es solo un abrazo que discurre desde el suelo.

Espera la arremetida por si se advienen los cuervos con su atavío de siervos a fragmentarte la vida.
Ojo al párpado homicida —puede morir tu cosecha.
La envidia empotra su endecha, repta, simula, naufraga, elogia y convierte en plaga su juicio al lanzar la flecha.


MURIÓ EL ÚLTIMO LOCO DE MI ALDEA

en su espasmo de sal, al abordaje de otra identidad, otro paisaje que diera absolución a su marea. El loco no esperaba la odisea, el triángulo, el cañón, la salvajada. Fue náufrago en su llanto de manada y éxodo del miedo —surrealismo entre falsas historias— y anarquismo y mentiras, ensayos, fantochada.

Murió el último loco y su álter ego se abate contra el humo de la aldea —patraña de la muerte que sondea un nuevo mecanismo hacia el apego de otro postulante a contrafuego, intrépido en su toque de locura, que suelte las amarras, su atadura y quiera naufragar el horizonte. Allí estará esperándolo Caronte —un vínculo del ocio a la tortura.


BE OR NOT TO BE

Y mientras cavo más hondo
más hondo voy hacia afuera.
Virgilio López Lemus

Viajar hacia los porqués, hacia lo dubitativo, es ausencia o el estribo de los sufridos. Tal vez tu nombre esté en el revés de otro tiempo por venir o acaso este devenir del juicio te vuelva credo y agudice el gran enredo de nacer y de morir.

Pero la muerte en su esencia trae consigo el simulacro de lo magistral, un sacro ir inconsciente a la audiencia de otro mundo —penitencia al estrado del hogar como punto, retornar, volver a casa, al inicio, a fomentar el oficio de nacer y reencarnar.

Y te usas un 10 % en cada espasmo de vida sin recordar lo que olvida el resto del pensamiento —es destino o salvamento que redime tu naufragio.
El porqué se vuelve adagio de ese paseo inconcluso y aunque parezca un abuso: tu existencia es solo un plagio.


MIEMBROS DEL GRUPO ALA DÉCIMA
PARTICIPANTES DEL XII ENCUENTRO:

INFORMACIÓN ANTERIOR DE ESTE ENCUENTRO:

ANTERIORES ENCUENTROS DÉCIMA AL FILO:







jueves, 19 de octubre de 2017

Mayarí rindió homenaje a Naborí


Del 21 de septiembre
al 12 de octubre


Para homenajear la grandeza poética, espiritual y revolucionaria del Poeta de la Revolución, Jesús Sabio Orta Ruiz, El Indio Naborí, en el Aniversario 95 de su natalicio, el poeta y narrador Modesto Caballero Ramos, vicepresidente del Grupo Ala Décima, desarrolló un programa de actividades en su tierra natal, Mayarí, provincia de Holguín, a partir del 21 de septiembre y hasta el 12 del actual mes de octubre.

Los días 21, 25 y 29 de septiembre dedicó su peña “El valle, el río y la montaña” en las casas de cultura de la hermosa ciudad de Mayarí y la de la localidad de Guatemala en el mismo municipio, hizo lecturas de la poesía del inolvidable Maestro de la Estrofa Nacional. Durante cada una de estas tertulias intercambió criterios y comentarios sobre la trascendencia de la obra del bardo sanmiguelino, con lo que quedó reafirmado, además de la vigencia de su obra, el amor infinito de los cubanos por este icono de nuestra cultura.

El mismo día de su natalicio, el 30 de septiembre, Modesto fue invitado al programa Variedades de Radio Mayarí para que hablara sobre la impronta de Naborí en el ámbito cultural y social de Cuba y los aportes al movimiento decimístico del país.

Para cerrar este programa de actividades, en el marco por la Cultura Cubana, el pasado día 12 de octubre impartió una conferencia sobre la obra y vida del Poeta de la Revolución en el lobby del cine de la ciudad con la participación como invitados de los repentistas mayariceros Santo Yoel y Manuel Perea, además del músico y trovador Argelio.


En esta tertulia, luego de su exposición, la que abarcó desde el Naborí niño hasta el final de su vida física, hubo intervenciones de varios de los presentes, entre ellos la del poeta Perea, quien hizo varias anécdotas sobre sus encuentros personales con Naborí, resaltando la modestia y la solidaridad del gran poeta.

La actividad cerró con las improvisaciones de varias décimas dedicadas al Maestro por los repentistas Perea y Santo Yoel.








viernes, 13 de octubre de 2017

Jesús Arencibia presenta libro de Tico


Ecos del V Festival Toda luz

En el Quinto Festival Toda luz y toda mía, a principios de junio en Sancti Spíritus, fue presentado entre otros el poemario Desde la gleba y el libro, de Ildefonso Díaz Ibarra (Tico), por el poeta y periodista Jesús Arencibia Lorenzo

 Durante la presentación, de izquierda a derecha, Ildefonso Díaz Ibarra (Tico), Marco Antonio Calderón y Jesús Arencibia. Foto: Roly Ávalos


Todo es más grande y fecundo

Miro lo que el mundo mira
y no veo lo que el mundo:
todo es más grande y fecundo
cuando un poeta se inspira.

Tico

«¿Escribir para el pueblo? Qué más quisiera yo»... razonó con esa sencilla genialidad que atraviesa siglos Antonio Machado, quien de poesía y bondad, sabía un poco. «¿Transcribir y difundir la palabra del pueblo? Qué más quisiéramos nosotros», podríamos parafrasearlo hoy, ante los nobles empeños de lirismo que centran el movimiento decimístico espirituano. Entre ellos, como joya invaluable, este de rescatar del viento y del olvido la palabra de sus improvisadores.

En cierta ocasión, entrevistada para un documental sobre Polo Montañés, escuché a la maestra María Teresa Linares explicarse el tremendo empuje de las canciones del guajiro pinareño, su arraigo incluso entre muchos jóvenes, diciendo que Polo era una especie de remanso entre tanta bulla y banalidad.

Se me ocurre que, salvando las elementales distancias, eso han sido los poetas repentistas desde que la décima se aplatanó entre nosotros: un remanso de cordialidad en el cual, ininterrumpidamente, generaciones de cubanos, en la ciudad y en el campo, han saciado su sed de belleza.

Por eso, es de agradecer tanto cuando logra concretarse en libro —soporte aún no superado de durabilidad y compañía emocional— el recorrido totalizador de una carrera, de un afán de mundo que vibró en las cuerdas vocales de un laúd. Con Desde la gleba y el libro, de Ildefonso Díaz Ibarra (Tico), Ediciones Luminaria cumple el mandato de ser fiel a su nombre: ilumina. Capta la esencia genuinamente popular y la devuelve a la gente de donde nació: honra y se honra en la limpia expresión de un ser que sabe mirar con los ojos del alma, como nos pedía el Principito.

El volumen, que reúne en 4 secciones, 23 poemas de Ildefonso, con prólogo «todo luz» de Merari Mangly Carrillo; edición, diseño y foto de cubierta cortesía de Marlene E. García Pérez, y corrección, cortesía de Clotilde Hernández Carús, dignifica el abrazo que su título propone entre la tierra cultivada, la gleba, y las páginas cosidas y cocidas con el fuego fecundo de la literatura.

Poemas que dan frutos, letras que ofrecen sombra, palabra de Tico, que no tiene ni un tan(tico) de artificio, de pirueta semántica o gráfica, sino, simplemente, el afán llano de decir, decir bien y hacer bien diciendo. «Encaminismo», que diría el maestro Roberto Manzano. Conocimiento de los animales y la naturaleza. Voluntad de romper, de crear, de ser, en medio de lo desierto. Canto hondo y alto al tiempo, el amor, los símbolos, la madre...

Eso, ni más ni menos, encontraremos aquí. Eso, que ya es bastante, y que no redunda cuando expresa tradición, y que no cansa cuando transpira cubanía, y que no empalaga cuando ofrece cariño. Entonces, uno siente que escuchando el libro, que es casi como leer al hombre, la magia lo devuelve, junto al pez que el autor retrata soñando en la orilla, a los trillos de agua, por los que siempre regresaremos a la bondad.

«Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar», escribió Machado, para que Joan Manuel Serrat lo tatuara melódicamente en nuestros corazones. Desde la gleba y el libro, nos ratifica la idea: no hay caminos, solo estelas. Ojalá, que siempre como estas: refulgentes estelas de la auténtica poesía.



OTROS TEXTOS EN PROSA DE JESÚS
PUBLICADOS EN JUVENTUD REBELDE:
Solos


ANTERIORES DEL FESTIVAL TODA LUZ:


MÁS SOBRE ESCRITORES DECIMISTAS DE ESTA PROVINCIA HACIENDO CLIC AQUÍ:



 


miércoles, 11 de octubre de 2017

Guridi y su Noria casi plegaria


Al Guerrillero Heroico
 
Desde la provincia de Mayabeque, donde ejerce funciones de dirección en la esfera del libro y la literatura, el hermano poeta Juan Carlos García Guridi, reconocido con numerosos lauros, nos envía este poema dedicado al Guerrillero Heroico, Comandante Ernesto Che Guevara. La obra está escrita en la curiosa estructura de su decimario Norias. Guridi es miembro del Grupo Ala Décima desde el año 2002 y su representante en el referido territorio.



NORIA CASI PLEGARIA

San Ernesto de La Higuera
Voz popular

1-SAN ERNESTO DE LA HIGUERA,
  Así en Bolivia te nombran
  porque aún tus restos alfombran
  la paz de la cordillera.
  Con tu mirada certera
  el firmamento se aclara
  desde que flor en tu cara
  una estrella cervantina
  sabiéndote de Argentina
  te perpetuó en Santa Clara.

  Los valientes como tú,
2-SAN ERNESTO DE LA HIGUERA,
  defienden la vida entera
  a la palma y al ombú.
  No hay nada en Ñancahuazú
  que no recuerde tu hazaña
  ni en la Sierra una montaña
  que no sangre por tu herida
  ni en América una vida
  que no te lleve en la entraña.

  Flores no vengo a ponerte
  ni a manchar la primavera,
3-SAN ERNESTO DE LA HIGUERA:
  -Hoy vine a reconocerte…
  Recibe este abrazo fuerte
  que el mundo te quiere dar
  y empéñate en demostrar
  contra el crimen y el espanto
  por qué unos te nombran “santo”
  y otros “héroe popular”.

  Bien sabes que tu bandera
  no es en el viento una cruz
  sino un gran cóndor de luz,
4-SAN ERNESTO DE LA HIGUERA.
  Llorando está la madera
  el llanto de la semilla;
  le duelen clavo y astilla
  y tanto dolor le duele
  que a cielo marchito huele
  cada hombre de la Guerrilla

  Son tuyos la voz pampera
  y el vuelo de la paloma;
  Camilo te hace una broma
  y Tania es más compañera
5-SAN ERNESTO DE LA HIGUERA,
  SAN de pólvora y de fango,
  tan de la luz es tu rango
  que el bandoneón de tu pecho
  pide en agitado lecho
  que Gardel reviva un tango.

  Sé que tus manos están
  dolidas por tanto daño;
  que si el Plata te da un baño
  se funde con el Jordán.
  Sé que es tan noble tu afán,
6-SAN ERNESTO DE LA HIGUERA,
  que tu boina guerrillera
  se convirtió en una tiara
  la noche que Víctor Jara
  gritó que tu hermano era.

  Quién dijo que te amputaron,
  San Ernesto, la sonrisa;
  que tu mirar no suaviza
  las piedras que te tiraron.
  No importa si te negaron
  el pan de alguna manera;
7-SAN ERNESTO DE LA HIGUERA:
  tú naciste para eterno,
  por sencillo, por fraterno,
  por no dejar tu trinchera.

  De la libertad oriundo
  eres y Dios te perdona
  como cuando Maradona
  le dio una patada al mundo.
  Tu corazón errabundo
  derrotó el asma y la tos
  cuando de la vida en pos,
8-SAN ERNESTO DE LA HIGUERA,
  burlando cauce y frontera
  te vieron partir veloz.

  El Congo, Fidel, la bata
  de médico que luciste,
  Alberto Granados triste
  y Korda que te retrata.
  El asesino que ata
  tu cuerpo con tanto miedo
  que va del temblor al pedo
  porque en su avidez de fiera,
9-SAN ERNESTO DE LA HIGUERA,
  la vida le importa un bledo.

  Bolívar y San Martín,
  Martí también de tu lado,
  (¡tanto sueño irrealizado!)
  y Marx, recio paladín.
  La justicia es el botín
  que la humanidad espera;
  y mientras que Dios lo quiera
  y humedezca una vicaria
  se elevará esta plegaria,
10-¡SAN ERNESTO DE LA HIGUERA!