domingo, 9 de diciembre de 2012

Desde Sancti Spíritus

 
Diusmel Machado,
Premio Toda luz
y toda mía

Celebrado el primer aniversario del Grupo Toda luz y toda mía durante la XXIII Jornada de la Poesía Cubana. Entregados los premios de la primera edición del certamen de esa agrupación decimística, en cuyo apartado de escritura se alzó con el lauro Diusmel Machado Estrada (Guáimaro, Camagüey), Premio Iberoamericano Cucalambé 2010. Predominio de guaimareños y espirituanos entre los galardonados del concurso, que en el área de repentismo abarcó tanto a adultos como a niños


Décima en generaciones


Fotos enviadas por la autora

 
El tema del mes, “Décima en generaciones”, envolvió un armonioso festival en la Casa de la Guayabera espirituana. En este primer aniversario de Toda luz…, la participación de variedad de generaciones estuvo engalanando la décima. Se otorgaron los premios al concurso Premio de décimas Toda luz y toda mía, comenzando por la décima escrita. En este certamen se recibieron treinta y un conjuntos de décimas de ocho provincias del país. El jurado, integrado por Antonio Rodríguez Salvador (Chichito), poeta, narrador, dramaturgo y ensayista; Marco A. Calderón Echemendía, poeta, narrador a cargo de la filial de literatura de la UNEAC provincial y Daniel Cruz, escritor; otorgó el Premio único al conjunto Espacio exterior, de Diusmel Machado Estrada (Guáimaro, Camagüey).

Fueron otorgados, además, cuatro premios colaterales:

—Premio UNEAC a (Di)versiones de mujer, de Dios Mirian Estrada (Guáimaro, Camagüey) (foto a la izquierda).

—Premio Abrir la Verja a Honduras y pendientes, de Celestina García (Sancti Spíritus). (foto a la derecha).

—Premio Editorial Caminos a Las noches del castigado, de Randoll Machado (Guáimaro, Camagüey).

—Premio ANAP a Canto al campesino, de Ángel Ramos García ((Sancti Spíritus).

Compartimos una muestra del texto premiado de Diusmel:



ESPACIO EXTERIOR

(Fragmentos)


No hay que salir nunca de casa…

Eliseo Diego


Superando a las águilas en vuelo
se levantan en los aires, y su vista
abarca tierra y mar, nubes y cielo.

José María Heredia



La oración del camino

Encuéntrame, la ceniza
no es parte de esa emboscada
que destrenza el tiempo…

Pedro Juan Medina.


Viajero, si el tiempo acude
por ti -si te sobreviene
el apuro que sostiene
la garra que lo sacude-,
acaso el amor ayude
con esa tinieblas hartas:
hurga en las sombras que apartas
con mano descubridora.
Viajero, si hay una hora
de partir, hora es que partas.

(…)

Encuéntrame en los peldaños
derruidos por el viaje.
En la sombra y el ultraje
que padecieron mis años.
Encuéntrame en los extraños
pueblos adonde no asiste
el alba de Dios. Resiste
un poco y busca más lejos:
hurga en los rotos espejos
de lo sucio, de lo triste.

(…)

 Venga, cálida herradura,
el milagro de tu planta.
Y tome lo que adelanta
o esconde mi curvatura.
Dame tu llaga: la cura
empieza en el pie que empolvo.
Dame tu llama de alcohol vo-
lante: animoso torpedo.
Y yo te mostraré el miedo
en un puñado de polvo.

Al llegar a los recodos
del pánico, estaré echado
con el abierto costado
feliz, sangrantes los codos.
Vendrás, como vienen todos:
desnudos hacia la nada.
No vengas por la coartada:
ven buscando mejor prisa.
Y encuéntrame, la ceniza
no es parte de la emboscada.



Réquiem por el viajero desconocido

Dichoso aquel
que se aparta del mundo
antes de que el mundo
se aparte de él.

Timur-Lam


Perdido -extraño gigante
sin cueva, sin voz, sin nombre-
en algún sitio del hombre
enajenado y distante.
De ver atrás, cuanto no ve delante,
se asombra:
de su sombra
porfiada, desconfía:
¿Adónde ir, que me regrese el día?
(Su voz, silencio que la nada nombra.)

Siempre en camino,
huyendo siempre
pasa: si vuelve
ya no es el mismo.
Fantasma, vicio
de ser afuera:
pie con tristeza,
ojo en el humo
del desayuno,
cruza una puerta.

Nadie sabe dónde acaba
el peregrino sueño que lo hostiga.
¿Qué afán, qué apuro de incesante hormiga
es su impaciencia brava?
Nadie dónde estaba
cuando lo alcanzó el desvelo:
¿cuál norte puso su mortal señuelo
a tal feroz impulso?
Vagar: sangre y latido, paso y pulso.
¿Dónde la meta esquiva? ¿Cuándo el cielo?

En el borde del crepúsculo,
su sombra todo se ha vuelto.
Lo que fue, se va disuelto
como en un golpe sin músculo.
Negro pez. Astro minúsculo.
Se aleja cuando se aleja.
Música sorda en la oreja;
luz que mudándose va…
Pero la ilusión está.
Es la sombra que nos deja.



Lecciones finales

¿Ahora contemplas, Ulises,
la incesante travesía
que siguió al pícaro día
de las llamas infelices?
Son siempre las cicatrices
el alimento del buey:
no hay paz constante, ni ley
justa, ni flor en la vid
más despierta que el ardid
que puso en el trono a un rey.

(…)

Ahora lo ve, don Alonso:
Vivir exige un molino.
Sin el feroz desatino,
¿qué entuerto? ¿a quién el responso?
Paisaje insípido, zonzo,
el mundo sin vil idea.
Ladren perros: la tarea
dará un camino más ancho.
No hay quijotada sin Sancho,
ni patria sin Dulcinea.

Ahora juzgas Segismundo,
la libertad acontece
como un sueño que parece
y no es nunca tan profundo.
Así durmiendo está el mundo
singular ensoñación:
justicia, ley y razón
vencen feroces asaltos,
pues de tanto sueño faltos,
todos sueñan lo que son.

(…)

Ahora lo adviertes, José:
La patria es una, sin linde,
sin la bandera que rinde
a los hombres. Ah, José,
cómo la patria se fue
cerrando, cómo encogiendo
su plasma de amor tremendo.
¡Ahora va a venir el día
cuando tu pie falta haría
por las arenas ardiendo!

Ahora que lo anuncia el trueno
y la estrella lo señala;
ahora que lo aplaude el ala
y lo testimonia el cieno:
nada salvará lo bueno,-
nada, ni el héroe que vino
por el trabajo divino;
nada el relámpago ultima,
ni se supera la cima,-
sin emprender el camino.


Parte de este premio a Diusmel, fue poner en sus manos cuarenta ejemplares de una plaquet con la divulgación de esta obra íntegra, y otros ciento cincuenta fueron obsequiados al público asistente. Esta plaquet devino desde
Ediciones Luminaria y fue puesto en manos del premiado por Luis Mateo Lorenzo, director de esta casa editora.

Los pintores espirituanos Luis García Urrutinier, Hermes Entenza y Wuencelao García Pérez; así como las artesanas del proyecto de muñequetería Vuelos de mariposa, aportaron obras suyas a la entrega de estos premios.


Celebrado el concurso de repentismo, el jurado integrado por Odalys Leyva Rosabal, quien recibió el Premio de Poesía Alberto Acosta-Pérez 2012 en esta ciudad y preside el Grupo Iberoamericano Décima al filo, el poeta Raúl Herrera y el músico y escritor Manuel A. (Manolito) Borroto, otorgaron los siguientes premios:

—En la categoría verso oral improvisado adultos, a Diosdado Naranjo, del municipio Jatibonico.

—En la categoría verso oral improvisado niños:

Primer nivel (Hasta 11 años):

Premio a Melany Rodríguez, del taller de repentismo de Mayajigua, municipio Yaguajay (Profesores, los poetas Benito Medina, Floro Rodríguez y Ramón García Quintanilla)

Premio a María del Cielo Martínez, de Cabaiguán. (Profesor, el poeta Abel Amador)

Segundo nivel (De 12 a 14 años):

Premio a Leidis Hernández, de Cabaiguán.

Premio a Melissa Rodríguez, de Cabaiguán.

Un premio colateral fue entregado por la Galería de Arte Oscar Fernández Morera y el proyecto Sombrero de duende a la niña Melissa Rodríguez.

En este aniversario, contamos con el invitado Luis Paz (Papillo), director del Centro Iberoamericano de la Décima (foto a la izquierda, con Merari), y con la visita de tránsito de Miguel Barnet, Premio Nacional de Literatura y presidente de la UNEAC en la capital (foto a la derecha), quienes agradecieron la existencia de este espacio sociocultural.

En este festejo también celebramos el once cumpleaños del grupo musical Síncopa Son, a quien Toda luz… entregó un reconocimiento por defender la música popular tradicional desde su fundación y sobre todo, el corte campesino y por contribuir con su talento a Toda luz…, en este primer año de constituido.

Papillo y Chicho (Alfonso González Lemus, El Poeta Mayor); micrófono en mano, con sus versos orales improvisados engalanaron el escenario rodeado de escritores y amigos de varias generaciones.

Toda luz… brilló en esplendor en su fiesta de cumpleaños y como siempre, estuvo al cuidado de la décima.



Sobre el ganador
en décima escrita

Diusmel Machado Estrada (nacido en 1975 en Guáimaro, donde es un activo colaborador del Grupo Décima al filo) cuenta con un temprano y rico currículum literario. Su primer libro, el poemario Casa primera, fue publicado en el 2001 por la camagüeyana Editorial Ácana. En el 2003, la propia Ácana dio a la luz su poemario para niños Libro de Titi y Mamita (escrito en coautoría con su mamá, Mirian Estrada Medina), tras los cuales ha publicado diversos títulos. Entre sus numerosos reconocimientos: En el 2005, primer premio en el concurso internacional de décimas de Tuineje, Canarias, España; en el 2006 el primer premio del concurso de glosas “Canto alrededor del punto”. En el 2008, por tercera ocasión (las anteriores fueron en 1997 y 2002), Premio Décima Joven de Cuba. En 2009, Premio Dador. En 2010, Premio de la Ciudad de Camagüey. En ese mismo año, Premio Iberoamericano Cucalambé por El libro de los desterrados, escrito en coautoría con el tunero Carlos Esquivel Guerra. De este último volumen hemos publicado sus poemas Postales del forastero, Eliseo Diego: Oscura cena mexicana, Monólogo del trashumante, La piel del siervo y Flotante alrededor del iceberg.

Sobre participación de Diusmel Machado en el espacio Pluralidades, en Camagüey, donde ofreció interesantes valoraciones sobre la décima actual, vea ALA Y GRILLETE.

En nuestra sección Decimacontexto, las siguientes colaboraciones de Diusmel: