jueves, 20 de mayo de 2010

El festín de la espinela


Ganó
Luis Paz (Papillo)
el Campeonato Mundial
de Pies Forzados, seguido
por Leandro Camargo

Por Pedro de la Hoz
Foto: Roberto Bello
Tomado de Granm
a


No solo los jazzistas y tro
vadores tienen hábitos nocturnos. Ponga a dos repentistas frente a frente y verá cómo el tiempo se vuelve agua. Imaginen entonces a una veintena de estos hombres en pugna —varios cubanos, por supuesto, pero también de Puerto Rico y Panamá— y podrá aproximarse a lo que aconteció en Cubadisco 2010 cuando se dirimió el cetro del Primer Campeonato Internacional de Pies Forzados.

Desde horas tempranas de la noche hasta bien entrada la madrugada, el público permaneció atento a los avatares del singular torneo en la Casa de la Cultura del municipio Plaza.

Octosílabos de Guillén y Zenea, Lorca y Machado, Sor Juana Inés de la Cruz y Calderón de la Barca, Pablo Neruda y Alfonso Reyes fueron sacados al azar de la copa de un sombrero.

A partir de esos versos, los contendientes hilaron décimas de entrada y salida y hasta con combinaciones obligatorias más complicadas a medida que fue avanzando la liza.

La temperatura subió de tono en semifinales. De una parte, Luis Paz (Papillo) y el pinareño Leandro Camargo. De otra, el boricua Omar Santiago y el villaclareño Yordán Quintero. Los primeros apostaron por el diálogo poético, la otra pareja por la puya y el tira tira. Papillo y Camargo sumaron la mayor cantidad de puntos, de manera que se las vieron en la final, donde por una nariz Papillo se coronó campeón.

Más que un ganador, el Campeonato dejó una apreciable cosecha no solo en lo que al ejercicio improvisatorio concierne, sino por la posibilidad de contrastar experiencias diversas que apuntan a una diana común: el estímulo de la imaginación.

Los puntos cubanos se cruzaron con los seises puertorriqueños y no faltó el torrente de un cultor panameño de la mejorana, Arcadio Caamaño, el más popular de los concursantes. En esos tránsitos, el tres y el cuatro, pulsados como se debe, aguantaron el aluvión de espinelas.

El Campeonato, feliz idea de Ciro Benemelis y Alexis Díaz-Pimienta, llegó para quedarse en Cubadisco, pues todos los años será convocado. Y puede que por el camino se escuchen, más temprano que tarde, trovos alpujarreños de Andalucía, tonadas canarias, glosas ecuatorianas, jarochas mexicanas, guabinas colombianas, mediatunas dominicanas, y payadas gauchas.


Versión original en Granma.


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