viernes, 22 de marzo de 2013

La décima es un árbol de marzo


Por Venezuela, en el camino

La cita rindió tributo a Hugo Chávez y su pueblo. Al igual que en la pasada tertulia, en esta se entregó un lauro pendiente del XIII concurso nacional Ala Décima, a cuya premiación en La Habana el 4 de febrero asistió Mariana para recoger lo correspondiente a tres autores villaclareños galardonados

El laureado pendiente, Leonardo Albeo Valdés Ferrer (premio de tema ecológico), junto a Mariana.

 
 Nos reporta desde Santa Clara la poetisa e investigadora Mariana Pérez Pérez, fundadora y conductora de la tertulia La décima es un árbol. Mariana, quien es representante del Grupo Ala Décima en su provincia, en la pasada XXII Feria Internacional del Libro Cuba 2013 recibió una Mención en la XXVIII edición del Premio Mundial de Poesía Nósside, por lo cual la felicita su Grupo Ala Décima.




Por Venezuela, en el camino

Fotos enviadas por la autora


Era cuestión de obligatoriedad iniciar la tertulia de este mes recordando al amigo que se nos ha ido físicamente; «Dossier de Venezuela (Por la muerte del Presidente Hugo Chávez)» fue el nombre que le dimos a ese momento. Comencé leyendo fragmentos de «Maisanta. Corrido de caballería», del poeta venezolano Andrés Eloy Blanco (1),  poema que Chávez declamaba en algunas ocasiones. Después, una décima de Ronel González inspirada en el turpial, ave nacional de aquel país:

TURPIAL CAUTIVO

Trinaba un triste turpial
al pie del monte llanero
porque una jaula de acero
acrecentaba su mal.
Pero un viento fantasmal
(como es la brisa en el llano)
hizo trizas el profano
artefacto de alma incierta
y le abrió al ave la puerta
del cielo venezolano.

Como reminiscencia de mi viaje a Venezuela en 1996, donde permanecí por once días, los últimos de ellos en Caracas, ciudad al pie del imponente cerro El Ávila (2 159 m) [nuestro Pico Real del Turquino tiene 2 005 m], en agosto de 1999 escribí unas décimas, que luego mejoré en 2008. Aunque no son perfectas, decidí leerlas en esta ocasión porque en ellas están mis impresiones de ese gigante y esa ciudad cargada de historia, que, sin embargo, antes de la Revolución Bolivariana, se hallaba rodeada de miseria:

A CARACAS

Sube hasta el cielo, ciudad,
valle que asombra al perfume
desde un alba que resume
vocación por la humildad.
Rebota la inmensidad
en tus esencias de almíbar;
nunca verterá el acíbar
sobre tus labios la muerte
porque tuviste la suerte
de amamantar a Bolívar.

Mira al Ávila, adalid
sobre nubes en reposo,
cerro vivo y orgulloso
de su estampa, como el Cid.
Pulsa la honda de David
—aunque gigante es él mismo.
Adversario del quietismo,
por el cielo se desborda
como el fuego de la horda,
como un dios frente al abismo.

En una tarde cualquiera,
llegó hasta ti un peregrino
y hasta el polvo del camino
lloraba por su bandera.
Fue una estatua lo que viera
entre  pasión y amargura.
Fue seducción y cordura,
bálsamo,  tristeza, nombre,
el pan, los ojos... Un hombre
te dio, ciudad, su ternura.

En el hierro y el cristal
se corona tu armazón
—majestuosa concepción—
que anima un aire cordial.
Hijos que odiaron tu mal
con brusco aullido de perros,
hoy aniquilan tus yerros,
para que al punto no cobres
la venganza de las pobres
gentes que pueblan tus cerros.

El Dossier continuó con  la décima del venezolano José Palmar Chirinos y las del cubano Luis Paz Esquivel (Papillo), tomadas de Cuba Ala Décima. Al final, nuestro invitado del día, Leonardo Albeo Valdés Ferrer, dio lectura a una glosa escrita por Felipe Albernas Sáez, quien también se encontraba con nosotros, y aunque prefirió que la leyera su compañero, después nos dijo otra décima de homenaje a Chávez:


Con tantos sueños a cuestas

Tus palabras al oído
van erguidas como palmas
y se incrustan en el alma
danzando en cada latido.

Leonardo A. Valdés Ferrer


Te fuiste hermano, te fuiste
con la sonrisa y el beso,
y un paso sin retroceso
dejó a La América triste.
En una pregunta insiste
un continente afligido:
Comandante, ¿a dónde has ido
con tantos sueños a cuestas?
y no se tornan respuestas
tus palabras al oído.

Hasta los que no te quieren
a Dios te han encomendado
porque tú eres el legado
de los hombres que no mueren.
Pero los que te prefieren
—donde las penas ensalmas
siempre que los pueblos calmas
con entuertos que enderezas—
saben bien que tus promesas
van erguidas como palmas.

Cuentan que más de un llanero
El Cuatro ha desafinado
y El Orinoco ha parado
su líquido derrotero,
que el dolor de un pueblo entero
ha perturbado la calma
de Venezuela, y la palma
siente desde su esplendor
que llegan pena y dolor
y se incrustan en el alma.

Pero no has muerto, es mentira.
Sigues luchando de pie
por Barinas, Santa Fe,
por Apure,  La guajira…
Bolívar para tu gira
también se ha comprometido,
y San Martín ha venido
a encender nuevos destellos
para que sigas con ellos
danzando en cada latido.

Una vez concluido ese espacio de respeto por el Presidente Chávez, la tertulia continuó con sus secciones habituales. Este mes fueron presentados el Catálogo rimado Nº 64 y el Suplemento Anual Nº 5 (2011-2012), que se encontraba pendiente.

Con la reseña «Leonardo Albeo Valdés Ferrer: El camino de la vida (mínimas acotaciones)» se inició el encuentro con el poeta invitado, quien, además de hablar de su cuaderno galardonado en el XIII concurso nacional Ala Décima, nos informó brevemente acerca de una biografía en décimas (ya casi concluida) de su tío caído en Playa Girón; naturalmente, lo invitamos a que en la tertulia de abril lea fragmentos del libro para conmemorar esa efemérides.

Sellamos la tarde conversando, a propósito del XII Congreso Mundial de Art Decó que está celebrándose en La Habana, acerca de ese estilo artístico y admirando una preciosa lámpara del Museo.





Leonardo Albeo Valdés Ferrer:
El camino de la vida
(mínimas acotaciones)



No siempre resulta posible percibir en breve tiempo la evolución de un poeta. Yo he tenido esa oportunidad.

Una tarde —creo que fue en 2008—, durante la Feria Internacional del Libro en Santa Clara, me encontraba leyendo poesía frente al Parque Vidal. Como había pocas personas, no me resultaron inadvertidos aquellos dos hombres que escuchaban atentamente mi lectura. Al finalizar, se acercaron a conversar conmigo. Uno de ellos era Leonardo Albeo Valdés Ferrer. A partir de aquella ocasión, entró a formar parte de esta tertulia, a la cual asiste cuando sus obligaciones laborales lo permiten, y entrega  colaboraciones para el Catálogo rimado.

Nacido en El Santo, municipio de Encrucijada, el 7 de enero de 1966, Leonardo es  profesor, investigador y poeta. Lic. en Ciencias Penales por el Instituto Superior Eliseo Reyes Rodríguez «Capitán San Luis» (1992). Lic. en Derecho (1997) y Master en Psicopedagogía (2007), por la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas. También ha cursado estudios de teoría musical, solfeo y organología. Integra, como poeta-declamador, el elenco de «El guateque de Ernestina»; asimismo, ha participado en otros programas de la emisora radial CMHW de Villa Clara. Ha obtenido un total de trece reconocimientos en concursos provinciales y nacionales. Además fue finalista en el III Concurso de glosas «Jesús Orta Ruiz» 2011 y obtuvo el Primer Premio del Catálogo rimado 2011-2012 en el V Aniversario de la tertulia «La décima es un árbol». En Ala Décima 2013 alcanzó el premio de tema ecológico. Además ha obtenido reconocimientos como declamador en festivales de aficionados.

Como dije antes, he percibido el tránsito del poeta Valdés Ferrer, desde una décima escrita con los códigos de la oralidad, hacia la búsqueda de una estrofa ya cercana a la, erróneamente llamada, «décima culta» —¿cuál de las dos modalidades refleja más la cultura cubana?

Su cuaderno El camino de la vida acaba de obtener el premio «Proyecto El Guardabosque», al mejor texto de tema ecológico, en el XIII concurso nacional Ala Décima. Creo que se trata de un reconocimiento muy justo: su autor ha sabido mostrar, dentro de la  trabajosa hechura de la décima, a un mundo que se desmorona y necesita ser salvaguardado antes de que se pierda el planeta Tierra.

Hay en El camino de la vida una entrada a lo profundo mediante la glosa —en modo alguno tradicional— con octosílabos extraídos de un poemario en verso libre; ello significa la búsqueda consciente, un acto verdaderamente poético. Valdés Ferrer toma la materia  —los versos del poeta chileno Reynaldo Lacámara— para moldearla a partir de sus propias vivencias y necesidades creadoras. El resultado es un cuaderno fresco, alejado de otros textos acerca de ese tema. Por ejemplo, cuando expresa: las corrientes se durmieron / en las sábanas de lodo / por la conducta, el mal modo, / de miradas que cayeron, toma prestado el verso de Lacámara y pinta una imagen, muy personal, sin necesidad de recurrir a ideas trilladas, de cómo van perdiéndose los recursos hídricos. Una variante de este motivo aparece en «Desde el vacío», quizás expresado en forma más directa, solo que aquí rompe la gráfica de la estrofa y emplea la del párrafo, siempre sin apartarse de la medida ni de la rima.

Por lo breve de estos apuntes, ya se impone hablar de la búsqueda formal. El cuaderno actualiza la estructura espineliana, sin renunciar a ella completamente, algo que en lo personal me complace. Así, con un cambio de fórmula (aabbccdeed) en «Tesoro» —por cierto, la misma no aparece entre las fórmulas pre-espinelianas estudiadas por López Lemus (2)— logra un efecto diferente. También utiliza el acróstico, estrofa que estuvo de moda en la Edad Media y el Siglo de Oro, muy poco empleada actualmente, y la adapta a los requerimientos de la décima.  Otras veces repite versos del poeta glosado para alcanzar mayor intensidad. Por último, acude a un recurso de la denominada poesía visual, dejando caer las letras de «Naturaleza», como cristal rumbo al suelo. ¿Qué otro llamado de alerta a la conciencia de la humanidad podría hacer un poeta?


NOTAS:

1.- BLANCO, Andrés Eloy: «Maisanta. Corrido de caballería», pp. 148-156, en su Tierras que me oyeron, Editorial Arte y Literatura, La Habana, 2005.

2.- LÓPEZ LEMUS, Virgilio: «Esquema general de la décima, siglos XV-XVI», pp. [47-50], en La décima renacentista y barroca, Editorial Pablo de La Torriente, 2002, La Habana.



Vea en Decimacontexto amplia reseña del quinto aniversario de esta tertulia (septiembre 2012), por Isbel Díaz Torres, miembro del Grupo Ala Décima, en representación de la dirección de la agrupación para este encuentro:
Cinco gajos tiene el árbol de Mariana

Muestras de la obra poética de Mariana Enriqueta Pérez Pérez, pueden verse mediante los siguientes enlaces con el blog Odiseo en el Erebo y la antología on line Arte poética. Rostros y versos, ambos del poeta salvadoreño André Cruchaga. Varios estudios realizados por ella aparecen en nuestra sección Decimacontexto: Polizón en la aljaba de Eros, sobre la décima de amor escrita en Villa Clara. Las albas rumorosas, acerca del libro Jiras guajiras, de Samuel Feijóo. La décima cubana durante las guerras de independencia: los poetas de la guerra, interesante aporte sobre ese período. La décima escrita en Villa Clara, sobre la poesía concebida en estrofas de diez versos en esa provincia.

Visite el sitio web de esta tertulia
en su nueva dirección:

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