miércoles, 9 de enero de 2013

Desde Pinar del Río. Regalo de Reyes


En la Casa de los decimistas
de la provincia más occidental


Una colaboración de Lorenzo Suárez Crespo, merecida y recientemente laureado con el Premio José Vasconcelos, que otorga el mexicano Frente de Afirmación Hispanista, A.C. Fotos enviadas por el autor.


En vísperas del Día de Reyes y sábado además, los lugareños del Consejo Popular Celso Maragoto se dieron cita en la ya popular esquina de las calles 7ma final y Callejón del Puente al llamado de la Viajera Peninsular y aunque como ya es costumbre hace 50 años no aparecieron Gaspar, Melchor y Baltasar ni los renos remolcando el carruaje de los juguetes, pero se encontraron otros reyes, los poetas, soberanos del verso improvisado. Fue una noche que, a la usanza de las galas  del guateque, deparó interesantes propuestas.

Después del tema musical de Fulgor Campesino, la ronda de los poetas devino en motivaciones variadas, pues unieron en sus voces el fin de año, un merecido recuerdo a Naborí y el advenimiento del 2013. El Montunito improvisó estos versos:

Los escombros del Ranchón
siguen doliendo en el pecho,
pero tenemos derecho
a soñar y con razón.
Unidos de corazón,
todos a una sola mano
más que tarde, bien temprano
lo haremos como merece,
y cantará el dos mil trece
al son del punto cubano.

Juan Montano, director y poeta repentista siguió el ritmo de las cuerdas para enarbolar el amor común y profundo por el más grande por el Patriarca de los poetas, Naborí.

Treinta de diciembre, día
en que una luz subió al cielo
hecha versos en su vuelo
con el Indio Naborí.
Y hoy que nos alumbra aquí
con la fe que nos hermana,
su grato recuerdo emana
con las más devotas leyes
como un  regalo de reyes
en la décima cubana.

Después de la ronda se hizo la presentación de un nuevo texto poético, Murmullo de agua, enviado  a la Casa de la Décima desde México por su autora, la mejicana Zaida Cristina Reynoso quien, junto a Male y Francisco, defensores del Proyecto Cultural El Quijote de Chapala,  ya son nuestros amigos y colaboradores con importante ayuda a nuestro proyecto. Se leyeron varios textos de esta poetisa donde predominan sus evocaciones patrias y una honda preocupación por los destinos de su país en la defensa de la paz y la justicia, así como  la protección no solo del medio ambiente, sino de los seres humanos contra la violencia. Textos donde se imbrica lo ontológico con una fina emotividad lírica.


El espacio literario se enriqueció con la presentación de un plegable que no solo nos recuerda al Naborí poeta, sino al hombre de vastos conocimientos y pluma donosa en virtudes escriturarias. Al evocar el 30 de diciembre y la desaparición física de Naborí, el Poeta Mayor, los lugareños conocieron del texto titulado Mano a Mano y que protagonizaran con sumo afecto y comunión de ideales por la malara Waldo Leyva Portal y Jesús Orta Ruiz.

El resto de la jornada sabatina no conoció del aplauso de las estrellas, quizás  ocultas por la neblina invernal, pero sí del  jolgorio de los pobladores con los diálogos poéticos, el piropo cantado, el pie forzado y los encantos de la música  que le impregnaron  el ritmo a la cita para los bailables.

Mientras en algún lugar del planeta  los pastores iban siguiendo una estrella, aquí los amantes de la malara encontraron otra con el brillo de diez puntas iluminando el corazón de los poetas que, como Waldo y Naborí, nos hacen un regalo como este a todos los hispanoamericanos.



MANO A MANO




Naborí

Waldo Leyva, ¡qué alegría
de guitarra y amapola!
¡Verme en la tierra española
bajo el sol de Andalucía!
De Federico García
Lorca en la dulce Granada,
al pie de Sierra Nevada,
entre claveles y toros,
mientras unos ojos moros
me queman con su mirada.


Waldo

Indio Naborí, la luz
de la tierra granadina,
solo es luz cuando germina
del propio pueblo andaluz.
Es un toro, su testuz
embiste la sombra, avanza
y al morir en lontananza
desangrándose en la tarde
parece que el cielo arde
consumiendo su esperanza.


Naborí

España, querida España,
madre de la madre mía:
te busco en la geografía
y apareces en mi entraña.
La guinda se unió a la caña
y tu voz fue mi clamor
desde aquel conquistador
que sediento de un tesoro,
a Cuba fue por el oro
y lo conquistó el amor.


Waldo

Yo también de España vengo
en la sangre de mi abuela,
la que me dio en la espinela
esta garganta que tengo.
Con ella canto y sostengo
mi estirpe de trovador.
España, más que un clamor
roto en el tiempo, deshecho,
es una herida en el pecho
por donde escapa el amor.


Naborí

Vengo de Cuba, y un hada
soltará mis tomeguines
a volar en los jardines
de la vega de Granada.
Mi décima y mi tonada
-flores de andaluz vergel-
vienen trayendo la miel
lírica que el alma ibérica
fue regando por América
en diez versos de Espinel.


Waldo

Granada, sé que tu vega,
verde bajo el horizonte,
acogerá este sinsonte
que mi tonada le entrega.
Debes saber que él se niega
a cantar encarcelado,
que guarda en su pecho alado
la razón de cada trino
y no tiene otro destino
que cantar lo que ha soñado.


Naborí

Entre adelfas y encinares
siento que el árabe existe,
estoy escuchando el triste
melisma de sus cantares.
Los moros de estos lugares
viendo su gloria en despojos,
por largos caminos rojos
huyeron como bandadas,
y soltaron las espadas
para vencer con los ojos.


Waldo

Los árabes, Naborí,
le dieron a Andalucía
la música, la poesía,
la albahaca y el alelí;
también ese carmesí
que revienta en la granada,
y el fuego de esa mirada
con que la andaluza mora
más que mirar, te devora
como a pieza conquistada.


Naborí

Auténtica poesía
nos dan, en las Alpujarras,
los trovos y las guitarras
de Granada y Almería.
Recuerdan la canturía
de los campos de mi suelo,
repartiendo en ágil vuelo
la gracia de lo espontáneo,
mientras el Mediterráneo
parece acostado cielo.


Waldo

Cuando escucho las guitarras
-mientras la luna de agosto
va iluminando un angosto
valle de las Alpujarras-
siento que sueltan amarras
los navíos del recuerdo,
y hay un trillo, bien me acuerdo,
que lleva a la canturía
y yo niño, todavía,
por ese trillo me pierdo.


Naborí

Es gloria ver, desde un puente
del Darro, el agua tranquila
cuando se pintan de lila
las nubes en el poniente;
contemplar el transparente
cielo de líquido añil;
extasiarse en el pensil
de Alhambra y Generalife
y admirar, cual blanco esquife,
la luna sobre el Genil.


Waldo

Las nubes en el poniente
tienen un tinte violeta,
son los ojos del poeta
los que miran diferente.
Naborí, solo hay un puente,
sobre el Darro y el Genil:
tiene un extremo en abril
y el otro en el infinito
donde un árabe proscrito
canta angustiado y febril.


Naborí

Luna blanca de verano,
desde tu magia secreta,
dime, ¿dónde está el poeta
del Romancero gitano?
Dime si está en el manzano,
en la guinda, en la aceituna,
o si en guitarra moruna
su corazón se deshoja.
Dime, ¿por qué no estás roja,
roja de su sangre, luna?


Waldo

Lorca está en ese laúd,
en la guitarra, en tu verso,
es la luz del universo,
es el error, la virtud;
él es la paz, la inquietud,
la sinrazón, la armonía,
las lágrimas, la alegría,
el porvenir y lo arcano.
Y esta luna de verano
nació de su poesía.


Naborí

Granadina población
de simpáticas costumbres,
con frío en las altas cumbres
y fuego en el corazón.
Las huestes de Napoleón
cayeron en tus barrancas;
pero en paz tus manos francas
siembran, sudan y florecen,
bajo nieves que parecen
dormidas palomas blancas.


Waldo

El picacho de la sierra,
eternamente nevado,
da la sensación que ha estado
siempre cuidando esta tierra.
En el fragor de la guerra
o en la paz de los cultivos.
Sus hombres recios y altivos
son para el pueblo andaluz
como la lluvia y la luz
que madura en los olivos.


Andalucía, agosto de 1990.



Pinar del Río

Tomado del libro De la máscara y la voz,
Cuadernos de Veracruz, México, 2006
Autor: Waldo Leyva Portal


DEL AUTOR DEL REPORTAJE:
 
Lorenzo Suárez Crespo (Bahía Honda, Pinar del Río, 1943) Emblemática figura de la poesía en décimas en la provincia. Licenciado en Literatura y Español. Cuenta con una amplia trayectoria de trabajo cultural que le valió en 1999 el Premio Nacional de Cultura Comunitaria, numerosos premios literarios y varios libros publicados, entre los cuales tiene un peso considerable la poesía para niños. De su decimario inédito La brújula del viajero puede ver mediante este enlace el poema ¿Por quién doblan las campanas?, de su decimario La brújula del viajero. También en nuestros archivos, su comentario sobre el decimario Con mi guitarra de invierno, de la doctora Lourdes de la Caridad Gutiérrez Álvarez, publicado por la Editorial Loynaz. Es un destacado colaborador de este sito, al que mantiene informado sobre las actividades de la pinareña Casa de la Décima Celestino García; entre ellas, las tributadas a los fallecidos José Miguel Mederos y Polo Montañez.

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