lunes, 8 de febrero de 2010

Con el color de la buganvilia
y el aleteo del zunzún

Palabras del poeta Pedro Péglez González, presidente del Grupo Ala Décima, en el encuentro principal del programa por el décimo aniversario del Grupo Ala Décima. Sábado 6 de febrero del 2010, peña semanal de la biblioteca Tina Modotti, Alamar, La Habana del Este.

Fotos: Carlos F. Calderón


Queridos amigos:

Martí nos dejó dicho que “se es bueno porque sí, y porque allá adentro se siente como un gusto cuando se ha hecho un bien, o se ha dicho algo útil a los demás”, mientras que Naborí nos advirtió que “hay que amar: amarlo todo, desde el insecto a la estrella”. Esos hombres y esos sentimientos animaron a los nueve poetas que el 7 de febrero del 2000, en áreas de esta misma institución y en esta misma peña, fundaron el Grupo Ala Décima, alineación fraterna que al cumplir su primera década integra a 32 miembros, fervorosos mílites de aquel mismo legado.

No es casual entonces que lo primero a que nos mueve este décimo aniversario es al agradecimiento. Agradecimiento a todos los que de algún modo u otro nos han ayudado a andar, con independencia de la magnitud del respaldo espiritual o físico. En primer término a todos los integrantes del Grupo, sin cuya activa participación no hubiera sido posible hacer lo que hemos hecho, sobre todo teniendo en cuenta que Ala Décima es una pequeña entidad fraternal que vive y actúa —como un modesto servicio al amplio movimiento contemporáneo de la décima, es especial en su vertiente escrita—, casi exclusivamente por la gestión propia y desinteresada de sus miembros.

Agradecimiento a su veintena de colaboradores, muchos de ellos poetas que se entregan a nuestro trabajo con igual devoción y desinterés que los integrantes, y si no solicitan su ingreso es porque desean continuar siendo aspirantes al máximo galardón en nuestro concurso, en el cual no pueden tomar parte, según reza la convocatoria, los miembros de la agrupación. Como colaboradores actuaron durante años, por sólo citar dos ejemplos, Luisa Oneida Landín en la responsabilidad de los diplomas, e Isbel Díaz Torres, en la del diseño e impresión de los folletos, siempre a partir de gestiones personales, mientras alcanzaban año tras año diversos galardones en nuestro certamen, hasta que conquistaron el primer premio y sólo entonces decidieron solicitar su ingreso al Grupo.

Entre nuestros colaboradores, agradecimiento a creadores de las artes plásticas que sistemáticamente, en estos diez años, han donado sus obras para los premiados en nuestro certamen. Uno de ellos, Carlos Rafael Vega, por esa vía integró como miembro la agrupación y en ella se mantiene. Dos de ellos se han incorporado este año a esta cofradía de devoción como colaboradores y queremos saludarlos por sus nombres: Abenamar Bauta y Reinaldo Mora.

Agradecimiento al colectivo de trabajadores de esta biblioteca Tina Modotti y a su directora Dineya Vázquez, por su activa y cotidiana gestión de apoyo, tanto a nuestro Grupo como a esta peña en que se fundó, espacio de cultura comunitaria que mantenemos como sede principal, y a cuyo actual programador y conductor, Carlos Castro, que nos respalda además con sus fotografías, también damos las gracias.

Agradecimiento a las instituciones, en primer término al Centro Iberoamericano de la Décima, que en el 2001 nos asimiló como su proyecto para la décima escrita y desde entonces nos ha garantizado, de su presupuesto y con ejemplar eficiencia, lo único que otorgamos en metálico: los tres premios principales del concurso nacional Ala Décima, a lo que el Centro accedió a sumar, recientemente, la dotación del Premio Ala Décima en el concurso Regino Pedroso. Agradecimiento a la Casa Iberoamericana de la Décima Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé, de Las Tunas, y al Grupo Décima al filo, radicado en Guáimaro, Camagüey, con los cuales mantenemos una muy estrecha y permanente relación de trabajo, y que coauspician premios colaterales de nuestro certamen, tal y como hacen los periódicos Trabajadores y Juventud Rebelde, y el Centro de Arte y Literatura Fayad Jamís, de Alamar. A todas estas instituciones, nuestro abrazo agradecido.

Aunque esta es la cita principal por el décimo aniversario, la programación ha sido extensa, más de diez encuentros, en correspondencia con la extensión de lo realizado. La agenda comenzó en enero, cuando la tertulia La décima es un árbol, de Mariana Pérez, nuestra representante en Santa Clara, se dedicó a José Martí y a nuestra primera década; la Peña del dúo Ad Líbitum tuvo a Karel Leyva, vicepresidente de la agrupación, como escritor invitado; y en esta sede principal el Grupo Ala Décima rindió tributo a Martí y al Indio Naborí, con la presencia de los familiares del autor de Viajera peninsular. Febrero lo comenzamos con una primicia de la Feria del Libro, a la cual también se dedican nuestras celebraciones, al presentar aquí la novela Saravia 105, de Modesto Caballero, vicepresidente de la agrupación.

Y continuará en la tarde del lunes 8 con una lectura poética colectiva en Guáimaro, Camagüey, organizada con este motivo como saludo del Grupo Décima al filo por su presidenta Odalys Leyva, también miembro de nuestro Grupo. Después vendrá nuestro encuentro con la tertulia capitalina de la Tecla del Duende, de Juventud Rebelde, que será nuestro tributo al querido hermano Guillermo Cabrera Álvarez, y los restantes espacios habituales que conducen nuestros miembros y por tanto coauspiciamos, como la imprescindible Peña Naborí, en nuestra filial de San Miguel del Padrón, conducida por Bertha María Gómez; la ya establecida Lira y verso, conducida por Julio Alberto Cumberbatch y Luisa Oneida Landín, que simboliza nuestro vínculo con el Grupo de creación poética de la Fundación Nicolás Guillén; la singular tertulia La letra en rosa, que realiza Oneida en su reparto Bahía, con su tanque de guerra rosado; y las peñas del dúo Ad Líbitum de febrero y marzo, que Leonel y María, integrantes del dúo y fundadores del Grupo, han querido que sean con escritores invitados de Ala Décima.

Esta larga enumeración, y estas palabras que infructuosamente quieren ser breves, son necesarias para ilustrar con qué magnitud de contribución de trabajo cultural comunitario llega el Grupo Ala Décima a su cumpleaños 10, despliegue que en el 2009 se proyectó aún más hacia el resto del país, favorecido por el crecimiento realizado en febrero de ese año, y del cual emergimos con representantes en siete provincias, al tiempo que se fortalecían vínculos con agrupaciones y espacios decimísticos en esos territorios. En este sentido, sin duda merece destacarse la labor de Mariana Pérez, representante en Santa Clara, fundadora y conductora de la tertulia La décima es un árbol, y creadora y directora de su sitio web.

Antes de esa ampliación, por esta vía, de nuestra contribución hacia el resto del movimiento decimístico en el país, la repercusión del Grupo Ala Décima fuera de Ciudad de La Habana se circunscribía al concurso Ala Décima, desde su primera edición con carácter nacional, y que junto a los Premios Ala Décima en el concurso Regino Pedroso y en el concurso Décima al filo, han gozado de saldos premonitorios con los cuales se pueden emborronar muchas cuartillas: Son muchos los casos de jóvenes poetas ganadores en nuestros certámenes, que aquí se han dado a conocer y han conquistado lauros más tarde en lides decimísticas de mayor alcance.

No contamos con la infraestructura ni el respaldo material que serían deseables para ampliar esa contribución nuestra a la promoción decimística en el resto del país. A pesar de ello, por el deseo de no postergar las solicitudes de ingreso recibidas por parte de dos poetas ganadores del Premio Iberoamericano Cucalambé y de un joven poeta ganador del Premio Ala Décima hace años, en este décimo aniversario ingresarán tres nuevos miembros, lo cual implicará tener un representante en la provincia de Granma y la creación de una filial por primera vez fuera de la capital. Hoy, aquí, dentro de minutos, dejaremos constituida una filial para la provincia de Las Tunas.

Del respaldo de Ala Décima a la actividad cultural comunitaria, aunque tiempo y espacio nos obliguen a la contención, no debemos dejar de mencionar nuestra integración, casi desde los inicios de nuestro Grupo, al comité organizador de la Bienal Identidad de homenaje a Ada Elba Pérez, presidido por la poetisa Olga Lidia Pérez, miembro de Ala Décima, evento que cada dos años despliega una amplia agenda de intercambio cultural, en Ciudad de La Habana, y directamente con la población del pueblo de Jarahueca, provincia de Sancti Spíritus, donde nació la escritora homenajeada.

En los últimos años se ha incrementado también nuestra contribución al universo contemporáneo de la poesía escrita en estrofas de diez versos en otras regiones de Iberoamérica. A partir de nuestro sitio web Cuba Ala Décima, que el 23 de abril próximo cumplirá cuatro años, fueron surgiendo espacios similares en la red de redes, con los cuales inmediatamente entramos en fraternal intercambio: el Rincón de la Décima, de México; Guatemala en décimas, de esa patria del quetzal; y La décima tiene nombre de mujer, de Chile. Todos ellos, con sus autores más representativos, tienen siempre presencia entre las entradas visibles del sitio, además de las controversias on line sobre diversos temas de actualidad, coordinadas para nosotros por el invaluable aporte de nuestro destacado colaborador, Ramón Espino Valdés, poeta y músico popular cubano radicado en México.

Vale apuntar, además, que el sitio web Cuba Ala Décima, surgido en lo fundamental también por empeños personales, y atendido en horarios extralaborales, cuenta en este momento con cerca de dos mil entradas promocionales publicadas en el blog principal, sin contar las publicadas en otros cuatro que fungen como secciones especializadas en convocatorias, trabajos de pensamiento, cuadernos ganadores de Premios Ala Décima y libros merecedores del Premio Iberoamericano Cucalambé, todo lo cual lo hace una revista digital de la décima escrita de conveniente referencia. Ello se expresa en la colocación que tiene en los rankings al uso, por ejemplo, entre los primeros 60 blogs de temas culturales, de más de cuatro mil registrados en el sitio evaluador Weboscope.

Este es el panorama más sintético posible del actual dossier de trabajo que presenta, al cumplir sus primeros diez años, este Grupo Ala Décima que ha preferido, como símbolos, para ser consecuentes con los legados enunciados al comienzo de estas palabras, el color de la humilde buganvilia y el imperceptible pero infinito aleteo del zunzún.

Muchas gracias.