miércoles, 13 de julio de 2011

XLIV Cucalambeana

A pesar de los muchos pesares

Por encima de limitaciones económicas que la afectaron sensiblemente, artistas y escritores participantes aportaron corazón y lograron un satisfactorio resultado de la fiesta suprema de la décima


Por Pedro Péglez González
Fotos tomadas y/o enviadas por Carlos Esquivel, Premio
Iberoamericano Cucalambé 2010 y miembro del Grupo Ala Décima, y Yuslenis Molina, Premio Ala Décima en el tercer concurso Décima al filo (2007).


Una afectación importante sufrió el movimiento decimí
stico este año, al no poder ser convocado y otorgado el Premio Iberoamericano Cucalambé en décima escrita, el más significativo de la modalidad en todo el orbe, aunque en su actual etapa regional haya sido ganado siempre por autores cubanos, no obstante la participación de escritores de otros países.

El certamen había sido premiado año tras año ininterrumpidamente desde los 80, primero como concurso local; con alcance nacional desde los 90; y en su etapa iberoamericana desde el 2000.

La obra laureada el pasado año, El libro de los desterrados, de Carlos Esquivel y Diusmel Machado, gracias a una gestión emergente y saludable del Director provincial de Cultura pudo presentarse en el Catauro de la décima —encuentro de los escritores—, en reducida edición de 50 ejemplares, adelanto agradecible de la ya diezmada edición prevista de 500, la mitad de lo acostumbrado en los últimos años.

A pesar de este y otros pesares por limitaciones en los recursos materiales, a lo que se sumó la no asistencia de varios creadores —tanto de la escritura como de la oralidad— que eran esperados en la Jornada, los artistas y escritores participantes pusieron pasión en sus presentaciones para lograr un nivel satisfactorio en la edición 44 de la Cucalambeana, la cual contó, eso sí, con la tradicional afluencia masiva de la población.

A ella brindaron sus aportes los poetas, músicos, cantantes, bailarines y artistas de la plástica procedentes de nuestro país, y destacados bardos visitantes de Argentina, México y Chile.

Cada uno de ellos ofreció lo mejor de sus desempeños artístico-literarios para cubrir la abigarrada agenda, y en especial enriquecieron las noches con las galas y canturías, que rindieron tributo a los veteranos de la música campesina Celina González y Felipe Sarduy, al aniversario 50 de la ANAP, y al bicentenario de las hermanas naciones de Sudamérica.


NUEVOS GANADORES EN GLOSAS Y REPENTISMO

Además de El libro de los desterrados, la décima escrita tuvo otras novedades. En el concurso nacional de glosas Canto alrededor del punto, homenaje anual a Adolfo Martí Fuentes, se dio a conocer la obra vencedora de este año: Discursos del solitario, de Miguel Mariano Piñero, de Las Tunas.

Miguel Mariano Piñero

También fue presentado el plegable —editado por la Casa Iberoamericana de la Décima El Cucalambé— con el texto laureado en la anterior edición de este certamen: Hierros de ingenio, del joven poeta Jesús Arencibia Lorenzo, invitado con tal motivo a esta Jornada Cucalambeana.

La ausencia de algunos improvisadores de primera línea cuya participación se esperaba, no impidió un desarrollo digno del concurso nacional de repentismo Justo Vega, y una ronda final cerrada y altamente emotiva, de la cual emergió vencedor, por segundo año consecutivo, Reiber Nodal, poeta veinteañero de Ciego de Ávila. Si su desempeño en la improvisación resulta admirable, más lo es su humildad y fraternidad hacia sus contrincantes, lo cual se reflejó en una de las décimas cantadas tras la premiación, en cuyos versos finales proclamó: Yo voto por un empate / entre los competidores.

Reiber fue seguido por Orismay Hernández, de Matanzas (segundo lugar), Cindy Manuel Torres, de Pinar del Río (tercero) y Liliana Rodríguez Peña, de Las Tunas, joven de 19 años que ocupó el cuarto puesto y que proviene, al igual que Reiber, de los talleres infantiles de repentismo.

Reiber Nodal


Orismay Hernández


Cindy Manuel Torres


Liliana Rodríguez Peña


Tras la premiación del Justo vega, de izquierda a derecha, detrás, Jesús Arencibia; Álvaro Caballero, director provincial de Cultura; Reiber Nodal y Carlos Esquivel.


LOS IMPRESCINDIBLES DEBATES TEÓRICOS

Mención aparte merece el XVII Coloquio Iberoamericano de la décima, que abrió con esclarecedora conferencia magistral del Doctor en Ciencias Filológicas Virgilio López Lemus, en torno a la décima como factor en sí mismo identitario, su cualidad de elemento de vital influencia ibérica en la ruta cultural latinoamericana, sus riquezas actuales y potencialidades, al tiempo que fue un llamado a la flexibilidad y respeto por los disímiles modos de asumir la estrofa.

El foro, organizado y conducido con rigor por la Casa Iberoamericana de la Décima, contó con otras conferencias de distinguidos profesores, como la doctora Virtudes Feliú y la licenciada Martha Esquenazi, así como paneles con numerosas ponencias, entre ellas la enviada por el poeta Roberto Cifuentes sobre el rescate de la poco conocida tradición decimística en Guatemala y sus actuales desempeños en ese país.

La cita fue también propicio escenario para la presentación de numerosos títulos, ya en soporte de libros, ya en documentales, ya en productos de multimedia como el titulado El Cucalambé en la fiesta suprema, Premio Cubadisco 2010.


LAS ARTES VISUALES PRESENTES EN LA FIESTA

Como cada año, la interacción entre la fiesta mayor de la décima y las artes visuales se hizo patente con la apertura de varias muestras de artes plásticas y fotografía. Entre otras exposiciones, resultó significativo el Salón de Paisaje, Artesanía y Décima ilustrada, abierto en la galería principal de Las Tunas con una velada en que se dieron a conocer los premios concedidos por un jurado formado por especialistas de artes plásticas y literatura.

En la especialidad de Décima ilustrada resultó ganadora la obra Huellas, con estrofa del destacado poeta Adalberto Hechevarría, plasmada en un collage de la joven artista Daimí Silva, ambos del municipio tunero de Majibacoa. La pintora dispuso creativamente sobre el lienzo materiales de desecho, incluyendo piezas de calzado, con los cuales logró una atmósfera en que las huellas de lo viejo anuncian una proyección esperanzadora hacia lo nuevo.

En el apartado de Paisaje fue premiada la obra titulada La campiña, de Cenia Escalona Borja, de Granma, mientras en el de Artesanía se declaró desierto el primer lugar. Otras muestras de notable interés fueron la del destacado artista de la plástica Kamyl Bullaudy, de la capital, y la del fotógrafo alemán Hans Ulrico Meyer, quien por más de una década ha venido atrapando con su lente el espíritu de festividad, cubana y fraternidad iberoamericana de las Cucalambeanas.

Mediante este enlace, versión en Trabajadores digital


DE LA NOCHE DE LOS LIBROS A LA TECLA DEL DUENDE

A instancias del Centro Provincial del Libro, escritores participantes de la Jornada intervinieron en el inicio de la campaña Lecturas de verano. Fueron dos los encuentros: Uno en la tarde, en el Café Bohemio; y el otro, la tradicional Noche de los libros, en el Parque Vicente García. En ellos se efectuaron lecturas de los poetas Carlos Esquivel, Diusmel Machado, Alexander Besú, Pedro Péglez González, Jesús Arencibia, Yuslenis Molina, Aleido Rodríguez y Adriano Galiano. Estas citas fueron conducidas, respectivamente, por las escritoras tuneras Lesbia de la Fe y Xiomara Maura.

Por su parte, la tertulia tunera de la La tecla del Duende (foto a la derecha), de lectores que siguen esa columna del periódico Juventud Rebelde, sostuvo un encuentro especial en el Centro Cultural Huellas, aprovechando la presencia en la ciudad de Jesús Arencibia, quien además de poeta es periodista y coordina este llamado movimiento de tecleros, que ya realiza peñas a lo largo y ancho de todo el país.

Esta tertulia tunera, conducida como siempre por la entusiasta Nieves Molina, acogió los aportes poético-musicales de sus asiduos, y también los poemas de los escritores Argel Fernández —director de la institución cultural que les ha servido de sede—, Pedro Péglez González y el propio Jesús Arencibia.